martes, 16 de junio de 2020

Una historia del COÑO!




Crónicas del Pedagógico

Una historia del COÑO!


Hay quienes dicen que los que no disfrutan de su vida universitaria dejan de vivir una etapa trascendental de su existencia,  cuya acreencia le pasará factura antes de la llamada de San Pedro. El secreto, para muchos, está en saber combinar la obligatoria dedicación al estudio con la necesaria vivencia extra cátedra. De modo que si se dedica todo el tiempo a quemarse las pestañas se habrá perdido el disfrute de la terapéutica bohemía; pero si se le dedica demasiado tiempo a la placentera vida de las goliardías, el fin último se habrá perdido y con ello una importante inversión de tiempo y dinero.

En el Glorioso Pedagógico de Maturín, donde realicé la carrera universitaria, aprendí la combinación de ambas diversiones, lo que hizo posible que cuando a los 17 años dejara a mi hija Aniuska en la universidad de una ciudad distinta a la oriunda, le dijera con toda confianza “hija, estudiar y joder, esa debe ser la consigna de tus días a partir de ahora”. La verdad es que la carajita me calcó la instrucción!

En aquellos tiempos cuando inicié estudios (1974),  el Pedagógico aún no había sacado su primera promoción. Apenas mi cohorte era la tercera y Maturín era un pueblo que se abrió por completo a este instituto docente. Todo el mundo quería estudiar en el Pedagógico o Pelagógico  como lo llamaba el papá de la gorda Dinorah. ¿Será porque era para peladores? No sería descabellado que fuera ésta la razón!

El Pedagógico cambió el ritmo de la ciudad. Le dio una nueva fisonomía e hizo que se respirara una nueva atmósfera y finalmente contribuyó a que la temperatura se elevara unos cuantos grados más, por todo ese bullicio que hacían tantos orientales juntos. Más calor para una ciudad que se rostizaba!

Pero el Pedagógico nació cojeando de una pata, como todos los institutos de educación universitaria que nacen en la provincia, y es que después que se monta la formalidad viene la pregunta “y ahora ¿quién va a dar clases aquí? Ahí viene el peo!

Me imagino el esfuerzo de sus creadores tratando de reclutar gente de calidad en la capital, que  quisiera venir a sudarse la guardacamisa  en las cálidas aulas de Tipuro!

Dice la gente que para este cometido se mandó a hacer una canción pegajosa para vender la ciudad y de cuyo parto nació “Maturín es la ciudad, por quien siento admiración y estos recuerdos del alma los llevo de corazón”. Después vendría Billo’s a ponerle la guinda a la torta con su “Maturín y Barcelona son dos joyas del Oriente……contemplar el Neverí y bañarme en Mapirito”. El marketing tenía que estar presente!

Finalmente el esfuerzo fructificó y se logró el reclutamiento de una buena camada de jóvenes profesionales egresados en diversas ramas del saber, quienes formarían parte del comité de bienvenida. Tan buena fue la cosecha que hasta venía un master entre ellos; cosa por demás rara en aquellos tiempos tan alejados de la tónica del Cambalache de Gardel.

Pronto la masificación de los estudios en Educación trajo consigo nuevas necesidades y con ella la entrada de noveles profesionales que, ya que había sido difícil reclutarlos en el exterior, pues tuvo que recurrirse a un reclutamiento endógeno (aunque este vocablo aún no estaba en el de modé del momento) para suplir las plazas vacantes y también, alguien tenía que decirlo, las cuotas para la conocida casa de la Avenida Bolívar, muy activa en aquellos tiempos en todos los ámbitos de la ciudad.

La consecuencia inmediata de esta situación fue la baja en la calidad de los profesores de nuevos ingresos, lo que generaría un descontento en los estudiantes que reclamaban  mayor calidad, más actualidad y un más alto nivel de los estudios.

En ese marco se da la aparición fantasmal de un panfleto, consustanciado con lo apócrifo, como suelen ser ellos, que tenía como tarea denunciar con nombres y apellidos, la llamada por los estudiantes “piratería académica”. De esta manera quedó la mesa servida para la aparición del …….COÑO!!

Ahora me veré en la obligación de ingresar al confesionario para poder describir algunos de los intríngulis del panfleto en cuestión; confesiones de su autor 40 y pico de años después. Un mea culpa con retroactividad!

Fue el COÑO una creación de este cronista para llamar la atención de algunas cosas que no iban bien con algunos profesores, con la intención de que al verse retratados públicamente buscaran las maneras de mejorar. Decíamos despectivamente en aquel entonces “es que están llenando el Pedagógico de profesores de liceo”. A muchacho se le perdona todo …… sobre todo después de 43 años!

Algunos aliados, como mi amiga la flaca Ingrid, me decía “mira ese que va ahí me dio clases en 5to grado. Aquel que va allá me dio clases en el Isnardi. Y a aquel otro lo protestaron por malo en 4t0 año en el Miguel José Sanz”. Así me describía la flaquita a la mayoría de los profesores que eran candidatos a un COÑO!

Pero al mismo tiempo que hacíamos una labor constructiva, también nos divertíamos mucho con las historias que comenzaban a conocerse con cada nuevo número de COÑO que amanecía en los pasillos y aulas del Pedagógico. Sí, porque es que este COÑO era noctívago!

De una fuente digna de todo crédito, y valga el insidioso  lugar común periodístico, nos enteramos del impacto creado por COÑO, a través de un aliado cuyo nombre prefiero omitir, una mañana que apareció regado  por todo el Pedagógico.

Cuenta mi cooperante (este vocablo también es de nuevo cuño) que al llegar una profesora a su cubículo venía hecha la mar de nervios, cosa que fue advertida por su colega, quien la interrogó al verla llegar:

-Pero, bueno, Jardinelia, ¿qué tú tienes, que se te nota tan desencajada?
- Ay, Josefina, es que me dijo Leobaldo que había salido un nuevo COÑO!
- Ay, mi madre, no puede ser! ¿A quiénes habrán sacado en este número?
- Qué voy a saber, si yo  pegué  una sola carrera hasta aquí, que hasta perdí la tapita de una sandalia, respondía una jadeante Jardinelia
- Virgen Santísima, ojalá que esos carajos no me hayan sacado en este COÑO!, elevaba sus deseos la profesora Josefina.
- Verga, quién podrá informarnos?, se preguntaba Jardinelia.
- Por qué no bajamos las dos a tomar café, como las que no sabemos nada?, proponía la profe Josefina
- Te volviste loca, Pina? Lo que soy yo no salgo de esta oficina hasta que se vaya el último autobús, además voy a andar renca con esa sandalia,  dijo concluyente la Profe Jardinelia.
- Bueno, mana, y quiénes serán esos grandes carajos que están sacando ese COÑO?, se preguntaba Josefina
- Yo no sé, pero ahí tiene que haber profesores pasando datos, especulaba convencida Jardinelia!

Y miren ustedes que no estaban peladas! Quien soltó esta sopa estaba ahí sentado en uno de esos cubículos!

Sin embargo, no eran solo los profesores quiénes estaban intrigados, también los estudiantes especulaban.

Así que una vez el viejo Américo Rondón, secundado por su inseparable Zaracual, me dijo de frente:

-Mira, carajito, estas son vainas tuyas!

Ese par de carcamales, veteranos de mil batallas en las escuelas de la zona, andaban tras la pista, ya que según afirmaba Américo, me había visto pegando no sé qué cosa en la cartelera de la entrada, allí donde el MEUP tapizaba de fotos y manuscritos invitándonos a “desechar las ilusiones y prepararse para el combate”.

A la negra Teresa Pierluissi la encontré una vez en un grupo de amigos y compañeros, justo en el momento que solemnizaba sobre el tema:

- Yo conozco esa redacción. Esa forma de expresarse no es de otro que de Héctor Acosta. A mi no me va a joder!, aseguraba la principal promotora de la lectura de El Principito y segunda tomusúa del Pedagógico, después del  legendario afro de Eddy Córdova.

Más adelante, debido al crecimiento de la demanda, COÑO tuvo que incrementar la producción y con ella el número de aliados al proyecto, siempre con el juramento de un goliardo, de morir manteniendo en secreto la identidad del autor intelectual y de los demás involucrados, por supuesto. Incluso, mis amigos del Partido Comunista no sabían lo que yo hacía con la batea que me prestaban dos o tres veces por mes. Y dos o tres veces por mes salían los noctívagos, a la medianoche de cualquier día de semana, a sembrar de COÑOS las instalaciones de mi Glorioso Pedagógico de Maturín.

Durante un buen tiempo COÑO puso en jaque a más de un profesor, de esos que daban clases con un parcho en el ojo y escribían en la pizarra con un garfio; mas les confieso que mi ánimo comenzó a decaer cuando a  COÑO le salió competencia, representada en  un tal Movimiento Independiente Estudiantil Revolucionario De Avanzada, ya que COÑO era un proyecto muy serio  para estar rivalizando con ese excrementoso movimiento estudiantil, de modo que a partir de ese momento decidí mandar a sus siglas a ese nuevo panfleto y yo, que estaba a punto de graduarme, me fui con mi COÑO para otra parte… o sea.





sábado, 16 de mayo de 2020

La vida venezolana en cuarentena. Cuento corto.

La vida venezolana en cuarentena
El inexorable tiempo detuvo su marcha en cuarentena. Nadie sabe qué día vivimos. El nieto inquiere por el día, pero lo que realmente quiere saber es “el número”. 
La abuela pregunta para saber cuándo toca lavar y cuándo limpiar profundamente. Y la hija soltera pregunta todos los días, nerviosamente hasta el fastidio, en qué fecha estamos. Hasta un día  que grita alborozada “hoy es Viernes 24 de Abril”. 
Cuando todos indagan asombrados cómo lo supo, responde“porque hoy me vino el periodo”. 
Todo esto lo que significa es que hasta los estados de excepción tienen una regla salvadora!

lunes, 11 de mayo de 2020

La Historia Imaginada: La mujer del César


Julio César salió hecho una furia de su oficina ocupada en una de las alas del Palacio de gobierno. Al otro costado estaba su residencia oficial, que compartía con su esposa Pompeya y sus dos pequeños hijos.

Estaba el líder e integrante del Primer Triunvirato dando su más dura y cruenta pelea; pero en esta oportunidad no se trataba de guerreros armados que les competían hasta la muerte por arrebatarle el poder construido en base al valor y arrojo demostrado en cada cruzada. No. Esta vez el enemigo silente del temido Senador romano se encontraba navegando constantemente en el océano de sus pensamientos. Eran los celos. Los malditos celos.

Las dudas acumuladas en cada ausencia, en cada lucha librada a expensas del abandono del hogar no lograban ser compensadas con las alforjas repletas de oro, diamantes y alhajas de variados colores, obtenidas como botines de guerra en cada una de las escaramuzas en la que participó triunfante.

Los celos  se venían acumulando desde hacía mucho tiempo, a pesar de su holgada receptividad por parte de las damas de la época republicana. Sin embargo eso no le bastaba para sucumbir a la estrategia de pensamiento que lo llevaba a crear películas en su imaginación, de las cuales no salía muy bien librado.

Así que aquella mañana  fue el acabose.

-         Pompei! Pompei! Gritaba desaforadamente llamando a la que hasta ese momento fuera su esposa.
-         Enseguida la busco, su majestad!, se comprometió el jefe de la servidumbre.
-         No, digli che tra 5 minuti ti vedremo alla nostra residenza!, dijo en voz altanera el vencedor de la Guerra de las Galias.
-         Capisco, la sua exccellenza, contestó el fiel lacayo al mismo momento  que salía disparado en busca de la consorte.

No pasaron los 5 minutos cuando ya la pareja se encontraba en la alcoba principal de la residencia tratando de arreglar sus diferencias.

-         Aquí me tienes, marito, ¿perché mi stai cercando cosi insistentemente?, preguntó en tono sumiso la elegante mujer.
-         Yo quiero que tú me digas qué carajo es lo que tú tienes con el patricio ese que fue encontrado coleado en la fiesta de la Buena Diosa, inquirió el César con toda autoridad.
-         ¿Cómo se te ocurre, mío marito, si yo a ese ragazzo ni lo conozco?, respondió Pompeya no del todo sorprendida.
-         Entonces dime qué hacía disfrazado de mujer buscando acercarse a ti?, continuó Cayo Julio César el interrogatorio.

“Según cuenta Plutarco en sus "Vidas paralelas", un patricio romano llamado Publio Clodio Pulcro, dueño de una gran fortuna y dotado con el don de la elocuencia, estaba enamorado de Pompeya, la mujer de Julio César. Tal era su enamoramiento, que en cierta oportunidad, durante la fiesta de la Buena Diosa -celebración a la que sólo podían asistir las mujeres- el patricio entró en la casa de César disfrazado de ejecutante de lira, pero fue descubierto, apresado, juzgado y condenado por la doble acusación de engaño y sacrilegio”.

Situación ésta que diera lugar a la airada reclamación que le hacía el César a su mujer, en la que dudaba de su honorabilidad, aun cuando no tenía suficientes pruebas para acusarla de infidelidad.

-         Pero qué culpa tengo yo, imperatore massimo,  que un hombre que esté de mi enamorado trate de acercárseme sin yo saberlo? Preguntaba la mujer como parte de su defensa.

-         Algo tuvo que haber visto es atrevido  para tomar ese riesgo. Algún atisbo de debilidad pudo él haber advertido en ti que lo llevó a intentar esa desquiciada maniobra!, seguía César argumentando su furia desmedida.

-         Que yo sepa, sumo esposo, jamás he abierto mi corazón a otro hombre que no sea Su Excelencia. Jamás en nuestra sacro santa unión, un postigo de mi vida se ha abierto para que alguien le dé luz a ese espacio que ya su merced le dio suficiente iluminación. Lo juro, santo marito, porfía Pompeya en un desesperado esfuerzo por convencer a Julio César.

-         Bueno, es verdad que no tengo pruebas de tu infedeltà, incluso, puedo estar convencido de que no lo fuiste; pero una cosa te digo y en ello soy intransigente, mia moglie non solo mi debe fedeltà, sino que tampoco puede dar lugar a dudas de parte de los hombres. Quien sea mi mujer debe tener un tal comportamiento que aleje y propicie el rechazo de cualquier intento de sojuzgar  la inquebrantable voluntad de lealtad hacia mi persona. Quien fuera la mujer del César ……….

Antes que Cayo Julio César pudiera terminar su perorata fue interrumpido por un apenas perceptible ruido que escuchó bajo su ventana. Con la velocidad de otrora corrió hacia la puerta. Al abrirla y salir se dio cuenta que Cayo Posca, su más leal esclavo, se alejaba sigilosamente, tratando de no levantar sospechas entre la Guardia republicana que  custodiaba al dictador, lo que no impidió que éste lo llamara para reprenderlo:

-         Cayo Posca! Cayo Posca! Hágame el favor y se me presenta aquí de inmediato!
-         En qué puedo servirle, su merced, respondió el fiel esclavo, en tono humilde.
-         Se puede saber qué hacías tú bajo mi ventana?, preguntó César sospechando de lo que se trataba.
-         Nada, su alteza. Yo solo pasaba!, respondió Cayo Posca, en un dejo de indiferencia.
-         Habrás de saber que yo sé en lo que andas, aseguró el Procónsul republicano. Espero que esta conversación no vaya a ser motivo de canzonatura en tus francachelas, advirtió César .
-         Caramba, su Excelencia, yo sería incapaz de exponerlo ante la opinión pública ….además,  le juro que no he escuchado nada, aseveró quien había sido manumitido por el propio César y quien formaba parte de su grupo de confianza.

No se tiene certeza del origen de la infidencia, lo cierto es que un siglo después, Plutarco, quien fuera biógrafo de romanos y egipcios a igual ras, publicaría en su obra Vidas Paralelas, la advertencia que le hacía César a Pompeya, con lo que le daba rango de majestuosidad a la duda de los celos:

“La moglie del sindaco, oltre all’onestà, anche debe apparire”

“La mujer del alcalde, además de honesta, también debe aparentarlo”.

Claro, en aquel pueblo pequeño, que eran la mayoría de los pueblos de la Antigüedad, todo se sabía, de modo que más tarde se estaría al corriente que lo que Plutarco dirigía personalmente al máximo Edil, era un extracto de la lucha que mantuvo el César con Pompeya, en aquellos incómodos derrames de celos del massimo magistrado y que un siglo después   Plutarco  lo patentaría como:

"No basta que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo".

domingo, 3 de mayo de 2020

La despersonalización del discurso en revolución


- Vamos a darle un pase a la alcaldesa Erika Farías, quien se encuentra haciendo un recorrido por La Vega.  Adelante, alcaldesa!

 -      - Gracias, Presidente, saludar la iniciativa que usted ha tenido de ordenar esta jornada de desinfección de las parroquias caraqueñas.

Caminando apurado esta conversación no tendría nada censurable porque se trata de una más de entre las cientos de ellas que se producen a diario en revolución, pero, sin saberlo, terminan modificando arbitrariamente el idioma e introduciendo giros idiomáticos poco usuales en estos lados del continente americano, donde la lengua de Cervantes impuso sus mecanismos de producción, difusión y cambios lingüísticos.

¿De dónde nuestros dirigentes políticos han sacado la moda de iniciar una conversación empleando un verbo en infinitivo? Pues bien, ya es una costumbre  dentro del gobierno, que sus líderes comiencen sus intervenciones con verbos tales como saludar, agradecer, reconocer, confirmar, celebrar, etc., dejando la oración morfológicamente incompleta, al carecer de un sujeto que se haga responsable de la acción emprendida. Así, cabe preguntarse, en la intervención de la burgomaestre (no faltará quien me diga que es burgomaestra): ¿sobre quién recae la acción de saludar? ¿Quién saluda a quién? ¿Quién se siente saludado?

Maigualida Rivas, amiga consuetudinaria de estas crónicas y lingüista de  obligada consulta práctica, nos alumbra el tema planteado al afirmar que “ese fenómeno que tú llamas “giro idiomático” no es otra cosa que la despersonalización del idioma. Se usan morfemas que despojan al texto de tener y mantener un sujeto léxico. Una acción deber ser realizada por alguien que sería el sujeto”.

En esta forma de construcción del lenguaje queda destrozada aquella clase  aprendida al caletre desde primaria, según la cual para darle sentido a una oración, ésta  debe poseer sujeto, verbo y predicado. Es como esa otra expresión muy usual que se produce por pena,  miedo o no sé qué otra cosa, mediante la cual las personas terminan sus diálogos con la expresión se le quiere. Por favor, ¿quién carajo quiere a quién? A mi nadie se me quiere. A mi me quieren o no me quieren. Yo no puedo decir que Ivette me quiere por que me dijo que se me quería. En esa frase nadie asume la acción de querer. Generalmente cuando alguien me dice que se te quiere, lo (la mayoría de las veces es la) obligo a especificar, a través de la pregunta ¿quién específicamente me quiere? O puedo ser un tanto sarcástico, preguntando ¿quién se me quiere?

En este sentido, Maigualida hace aún más explícita su participación al enjuiciar algunas de las razones de la ocurrencia de este fenómeno, al señalar “se evita señalar la presencia explícita del sujeto, de quien necesariamente realiza la acción para  trasladarla, más bien, hacia un contexto impersonal, alguien inespecífico que no puedes identificar porque está diluido  en aquel “se” que mencionas “se le quiere”. Se invisibiliza así, al sujeto concreto. “Se dice”, “se sabe”, “se rumora”, “alguien afirmó” o el consabido “uno no sabe qué pasó allí”. ¿Quién es “uno”? ¡Nadie! Es decir, lo perfectamente invisible.
Cuando esto sucede, se está construyendo realmente un mecanismo perverso de despersonalización que lo más seguro es que conduzca a nunca encontrar culpables de nada de lo que suceda en nuestro país”.  

Entonces, como podríamos salvar a la burgomaestra del sin sentido? Muy sencillo, diciéndolo de la siguiente manera: “Presidente, saludar la iniciativa que usted ha tenido, al  ordenar esta jornada de desinfección de las parroquias caraqueñas, es lo que me propongo reconocer a través de esta intervención”. Si usted lo deja hasta caraqueñas quedará un largo punto suspensivo cuya funcionalidad es insuficiente para proporcionarle sentido completo.

El otro aspecto por destacar es que toda redacción comience con un infinitivo, corresponde al enunciado de un objetivo, propósito, meta o misión. En estos casos se trata únicamente de especificar  la acción que alguien previamente identificado en otra parte del texto, va a ejecutar.

Maigualida, sin embargo mete chola a fondo en el análisis, al punto de llegar a una conclusión determinante:
“En una situación comunicacional como la que explicas en tu artículo,  en la que el Presidente  inquiere la participación de la alcaldesa de la capital en relación con acciones preventivas de salud por el problema del coronavirus, ella simplemente “saludar” la iniciativa o interviene “para saludar” la iniciativa, es una clara muestra de despersonalización del discurso.
En el español tenemos muchas formas de esas despersonalizantes que desaparecen al sujeto como por arte de magia y una de ellas es comenzar por un verbo en infinitivo que en realidad ejerce funciones de sustantivo, gramaticalmente hablando, pero que no singulariza a nadie. Están empleando, nuestros revolucionarios, esa forma discursiva para evitar personalizar las actuaciones”.

Pensándolo bien, es posible que todos estos líderes de la revolución tengan razón en utilizar un discurso despersonalizado, porque como acota Maigualida alcaldes, gobernadores y ministros lo único que hacen es “saludar” las iniciativas del Presidente, porque muy pocos las cumplen …saludos como los que se  hacen en los buques con la bandera, en señal de bienvenida. Cortesía pura.

Al cierre de esta crónica me quedó sembrada la duda,  de si es inocente que cada vez que se dan pases en vivo y directo  y los referidos dicen cosas como “aquí estamos, Presidente, cumpliendo con las instrucciones que nos dio……”, ¿será realmente ingenuo o será que, por si algo sale mal, tener el camino abonado para decir que eso fue culpeMaduro? Ah pues, se han visto casos ….o sea!

jueves, 19 de marzo de 2020

Átomos de HAM para el autobusero




Átomos de HAM"

Para el autobusero

1) En el enfrentamiento contra el corona virus para el autobusero no existen días de parada.

2) Los contagiados se bajan de la Four Runner para montarse con el autobusero.

3) El autobusero se ha portado como un auténtico COVI Bryant.

4) "Esa mujer sí (chin) chilla" dijo el autobusero de la ex pdta de Costa Rica.

5) En el este del este están como locos habilitando las paradas quemadas en las guarimbas.

6) En el partido CULO los tapabocas son hechos de papel toilet.

7) En Italia a los viejitos los dejan en la parada, mientras en Venezuela el autobusero los monta a todos.

8) En el autobús de Nicolás la gente anuncia la parada con aplausos.

9) La gente del partido CULO en vez de tapabocas van a usar es taparrabos

10) Los presidentes summa cum Laude, ante el autobusero lo que suman es necesidad.

*Los Átomos de HAM son una creación de Héctor Acosta Martínez.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Átomos de HAM: átomos escatológicos!

Átomos de HAM*

Átomos escatológicos!

1) Luego de lo acontecido se discute si es lo mismo dos semanas de atraso y dos semanas de embarazo!

2) La diputada @DiputadaZandraC propondrá que en la Universidad de la Seguridad se abra la carrera Ginecología Policial.

3) La PNB apresó a la @DiputadaZandraC porque sospechó que estaba preñada de malas intenciones.

4) El Comando Unificado de la Oposición CULO es el último motor que le quedaba bueno a Ramos Allup.

5) Al momento de hacer la inscripción del CULO en el CNE se comprobó que por allí habían pasado muchos miembros.

6) La consigna del CULO es "cada quien hace de su trasero un candelero".

7) Luego de cansarse de pelarlo en público, ahora la oposición va y registra el CULO como partido político

8) La señora del Cafetal dijo que ella se queda en su partido Movimiento Independiente Electoral Renovador de Damas Adecentadas (MIERDA).

9) La sede del CULO se registró en la calle Parmalat de Sabana Grande

10) Las actas de las reuniones del CULO serán escritas en papel toilet.

11) La licenciada Floral y el Dr Sutil  fueron nombrados miembros vitalicios del CULO.

12) Se estableció que en el CULO las decisiones se tomarán por mayoría de peos.

13) En el código deontológico del CULO se lee que la ropa (interior) sucia se lava en casa.

*Los Átomos de HAM son una creación de Héctor Acosta Martínez

viernes, 6 de marzo de 2020

“El Bloque fantasma” del 23 de Enero o la solidaridad venezolana al extremo!

Por si usted no lo sabía 

En la madrugada del 7 de Agosto de 1957 una gran explosión estremeció la ciudad colombiana de Cali, cuando 1053 cajas de dinamita cargadas en 7 camiones del ejército detonaron, produciendo lo que más adelante se conocería con el nombre de “La explosión de Cali”.

Resulta que en aquel  momento Colombia abría caminos interioranos de penetración a través de la construcción de carreteras en el Departamento de Cundinamarca, para lo cual el ejército estaba encargado de detonar las cargas explosivas que permitirían abrir los cauces a las nuevas vías que entrelazarían las localidades vecinas. En ese sentido, el bunker desde el que se planificaba todas estas operaciones estaba en Cali. Allí estaban apostados los camiones del ejército cargados de dinamita, esperando la orden para producir las explosiones controladas que hicieran posible las nuevas ruas.

Algo ocurrió que aquella carga de dinamita hizo explosión en plena ciudad causando la desaparición de más de 3000 personas, más de 1200 heridos y pérdidas materiales por la destrucción de viviendas que ocasionó un sin número de damnificados.

Tiempo más tarde, en Caracas, Venezuela, mucha gente que visitaba e incluso que vivía en la populosa parroquia del 23 de Enero, no disimulaba su asombro al darse cuenta que en el urbanismo faltaba el Bloque 8. No fueron pocos los que corroboraron con sus propios ojos  que después del Bloque 7 venía el Bloque 9 y así continuaba la progresión hasta completar los 38 superbloques  que comprende el sector, además de 42 bloques pequeños. Había incluso quienes se dedicaban a contar bloque por bloque en busca del fantasmal Bloque 8. Los más traviesos ponían a otros a buscarlo en la parte alta de Monte Piedad o en zonas más alejadas de donde debía estar. Lo cierto es que por muy intensa que fuera la búsqueda, el hallazgo del Bloque 8 jamás tuvo éxito.

¿Qué fue lo que ocurrió, entonces?

Mientras se producía “La explosión de Cali”, en Venezuela el Presidente de la República, General Marcos Pérez Jiménez había ordenado dos años antes, y en efecto ya estaba en construcción, un urbanismo en el sector oeste de la ciudad capital y que llevaría por nombre “2 de diciembre”, en honor a la fecha de su  asunción a la presidencia. Con el derrocamiento del Presidente Pérez Jiménez el 23 de Enero de 1958,  la “Urbanización 2 de Diciembre” daría paso a la hasta hoy conocida Parroquia “23 de Enero”, ya que al asumir el poder, Rómulo Betancourt ordenó el cambio de nombre.

El desastre ocurrido en la costeña ciudad colombiana coincidió con que el urbanismo caraqueño se había desarrollado hasta el Bloque 7. En un gesto de solidaridad cargado de simbolismo,  Pérez Jiménez, en vista de la gran cantidad de personas sin hogar que dejó la explosión,  donó el Bloque 8 a la Ciudad de Cali, dando lugar a la construcción de un bloque de similares características, en lo que más tardecita se llamaría la   “Unidad Residencial República de Venezuela”.

“El edificio venezolano”, como se le conoce en la capital del Valle del Cauca, consta de un bloque de 140 apartamentos, los cuales fueron entregados a los sobrevivientes de la desgracia y cuyo gesto representa un hito en la expresión material de la solidaridad entre los pueblos de la Patria Grande, en la que Venezuela ha dado muestras fehacientes de desprendimiento, cuando se trata de expresar su más hondo sentido de hermandad.

Por si esto fuera poco, es necesario acotar que el terreno en el que se construyó la “Unidad Residencial República de Venezuela” era propiedad del médico venezolano Adolfo Bueno Madrid, quien tenía algunos años residenciado en Colombia, dedicado al negocio inmobiliario y que fue quien en última instancia donó el espacio de tierra que albergaría el Bloque 8, conocido también en Venezuela como “El Bloque fantasma”.

Ayer, lo mismo que hoy en día, Venezuela ha dado muestra de practicar una solidaridad innata con sus vecinos y con algunos otros que no lo son tanto. Prueba de ello es que en 2006, medio siglo después del destacado aporte de Pérez Jiménez, el Presidente Hugo Chávez, en un inusitado gesto de bonhomía, compró la impagable deuda de la República Argentina, lo que salvó al país austral de una quiebra inminente.

No obstante, aquel beau geste del fallecido Presidente venezolano hoy es soslayado por la nueva pareja presidencial argentina, así como por  muchos otros presidentes del continente americano, quienes parecen considerar en bloque, que la solidaridad es, justamente, cosas de fantasmas… o sea.