miércoles, 11 de marzo de 2020

Átomos de HAM: átomos escatológicos!

Átomos de HAM*

Átomos escatológicos!

1) Luego de lo acontecido se discute si es lo mismo dos semanas de atraso y dos semanas de embarazo!

2) La diputada @DiputadaZandraC propondrá que en la Universidad de la Seguridad se abra la carrera Ginecología Policial.

3) La PNB apresó a la @DiputadaZandraC porque sospechó que estaba preñada de malas intenciones.

4) El Comando Unificado de la Oposición CULO es el último motor que le quedaba bueno a Ramos Allup.

5) Al momento de hacer la inscripción del CULO en el CNE se comprobó que por allí habían pasado muchos miembros.

6) La consigna del CULO es "cada quien hace de su trasero un candelero".

7) Luego de cansarse de pelarlo en público, ahora la oposición va y registra el CULO como partido político

8) La señora del Cafetal dijo que ella se queda en su partido Movimiento Independiente Electoral Renovador de Damas Adecentadas (MIERDA).

9) La sede del CULO se registró en la calle Parmalat de Sabana Grande

10) Las actas de las reuniones del CULO serán escritas en papel toilet.

11) La licenciada Floral y el Dr Sutil  fueron nombrados miembros vitalicios del CULO.

12) Se estableció que en el CULO las decisiones se tomarán por mayoría de peos.

13) En el código deontológico del CULO se lee que la ropa (interior) sucia se lava en casa.

*Los Átomos de HAM son una creación de Héctor Acosta Martínez

viernes, 6 de marzo de 2020

“El Bloque fantasma” del 23 de Enero o la solidaridad venezolana al extremo!

Por si usted no lo sabía 

En la madrugada del 7 de Agosto de 1957 una gran explosión estremeció la ciudad colombiana de Cali, cuando 1053 cajas de dinamita cargadas en 7 camiones del ejército detonaron, produciendo lo que más adelante se conocería con el nombre de “La explosión de Cali”.

Resulta que en aquel  momento Colombia abría caminos interioranos de penetración a través de la construcción de carreteras en el Departamento de Cundinamarca, para lo cual el ejército estaba encargado de detonar las cargas explosivas que permitirían abrir los cauces a las nuevas vías que entrelazarían las localidades vecinas. En ese sentido, el bunker desde el que se planificaba todas estas operaciones estaba en Cali. Allí estaban apostados los camiones del ejército cargados de dinamita, esperando la orden para producir las explosiones controladas que hicieran posible las nuevas ruas.

Algo ocurrió que aquella carga de dinamita hizo explosión en plena ciudad causando la desaparición de más de 3000 personas, más de 1200 heridos y pérdidas materiales por la destrucción de viviendas que ocasionó un sin número de damnificados.

Tiempo más tarde, en Caracas, Venezuela, mucha gente que visitaba e incluso que vivía en la populosa parroquia del 23 de Enero, no disimulaba su asombro al darse cuenta que en el urbanismo faltaba el Bloque 8. No fueron pocos los que corroboraron con sus propios ojos  que después del Bloque 7 venía el Bloque 9 y así continuaba la progresión hasta completar los 38 superbloques  que comprende el sector, además de 42 bloques pequeños. Había incluso quienes se dedicaban a contar bloque por bloque en busca del fantasmal Bloque 8. Los más traviesos ponían a otros a buscarlo en la parte alta de Monte Piedad o en zonas más alejadas de donde debía estar. Lo cierto es que por muy intensa que fuera la búsqueda, el hallazgo del Bloque 8 jamás tuvo éxito.

¿Qué fue lo que ocurrió, entonces?

Mientras se producía “La explosión de Cali”, en Venezuela el Presidente de la República, General Marcos Pérez Jiménez había ordenado dos años antes, y en efecto ya estaba en construcción, un urbanismo en el sector oeste de la ciudad capital y que llevaría por nombre “2 de diciembre”, en honor a la fecha de su  asunción a la presidencia. Con el derrocamiento del Presidente Pérez Jiménez el 23 de Enero de 1958,  la “Urbanización 2 de Diciembre” daría paso a la hasta hoy conocida Parroquia “23 de Enero”, ya que al asumir el poder, Rómulo Betancourt ordenó el cambio de nombre.

El desastre ocurrido en la costeña ciudad colombiana coincidió con que el urbanismo caraqueño se había desarrollado hasta el Bloque 7. En un gesto de solidaridad cargado de simbolismo,  Pérez Jiménez, en vista de la gran cantidad de personas sin hogar que dejó la explosión,  donó el Bloque 8 a la Ciudad de Cali, dando lugar a la construcción de un bloque de similares características, en lo que más tardecita se llamaría la   “Unidad Residencial República de Venezuela”.

“El edificio venezolano”, como se le conoce en la capital del Valle del Cauca, consta de un bloque de 140 apartamentos, los cuales fueron entregados a los sobrevivientes de la desgracia y cuyo gesto representa un hito en la expresión material de la solidaridad entre los pueblos de la Patria Grande, en la que Venezuela ha dado muestras fehacientes de desprendimiento, cuando se trata de expresar su más hondo sentido de hermandad.

Por si esto fuera poco, es necesario acotar que el terreno en el que se construyó la “Unidad Residencial República de Venezuela” era propiedad del médico venezolano Adolfo Bueno Madrid, quien tenía algunos años residenciado en Colombia, dedicado al negocio inmobiliario y que fue quien en última instancia donó el espacio de tierra que albergaría el Bloque 8, conocido también en Venezuela como “El Bloque fantasma”.

Ayer, lo mismo que hoy en día, Venezuela ha dado muestra de practicar una solidaridad innata con sus vecinos y con algunos otros que no lo son tanto. Prueba de ello es que en 2006, medio siglo después del destacado aporte de Pérez Jiménez, el Presidente Hugo Chávez, en un inusitado gesto de bonhomía, compró la impagable deuda de la República Argentina, lo que salvó al país austral de una quiebra inminente.

No obstante, aquel beau geste del fallecido Presidente venezolano hoy es soslayado por la nueva pareja presidencial argentina, así como por  muchos otros presidentes del continente americano, quienes parecen considerar en bloque, que la solidaridad es, justamente, cosas de fantasmas… o sea.



martes, 25 de febrero de 2020

El Miedo, una emoción sometida al escarnio



 ADVERTENCIA: esta crónica contiene extractos no aptos para personas sensibles y menores, por lo que se recomienda discreción y comprensión a la hora de leerla y compartirla.

A propósito de una encuesta realizada recientemente en la que preguntaba acerca del principal temor que la gente sentía en la actual coyuntura de país en el que estamos viviendo, algunas personas me manifestaron su inconformidad con la misma, ya que consideraban que en ella se reforzaba en las personas la inclinación al miedo, como emoción que copa el espacio de la vida social del venezolano. Aunque esa no era ni de lejos la intención del survey, no he dejado de darle vueltas al asunto, tratando de dar con el motivo que induce a las personas, muchas de ellas, pues, a huir del miedo y a negarlo en tanto emoción básica que está presente desde la génesis de la especie humana.

En ese darles vuelta al asunto he conseguido que existe una tendencia en algunos de los cultores del desarrollo personal a negar la existencia del miedo y a tratar de anclar a las personas solamente en las emociones que yo llamo Doble A, es decir en el Amor y en la Alegría, lo cual no estaría del todo mal si no fuera porque a las emociones del tipo (fórmula nemotécnica) MIT (Miedo, Ira y Tristeza) las califican sin ningún tratamiento científico  como emociones negativas.

Bajo mi concepción no existen tales emociones negativas y eso debido a que TODAS las emociones simplemente abren y cierran posibilidades, haciendo que ante la presencia de ellas algunas cosas sean posible y algunas otras cosas no.

Y eso precisamente era lo que sabía el negro Silva cuando en una demostración de su playbosería invitó a una chica de la empresa a tomarse un  café ….. un viernes en la noche. Conocedora de lo que significaba esa invitación, la chica, con  desparpajo, le contestó “ok., vamos a salir y no precisamente a tomar café. Nos vamos a tomar unos tragos, luego de lo cual me invitarás a hacer el amor. Y vamos a ir a hacer el amor. Está bien. Pero una cosa te digo: si no me haces llegar eso lo va a saber toda Interalúmina”.
¿Ustedes creen que nuestro amigo play boy materializó finalmente la invitación? No! Buscó algunas excusas aduciendo cosas que había olvidado que tenía que hacer ese viernes en la noche y emprendió veloz carrera en sentido contrario.

La explicación es simple: nuestro amigo play boy sabía que levantar una erección ante una amenaza que causaba pavor sería sumamente difícil, por lo que prefería que se dijera que aquí corrió, que aquí no levantó. Existen explicaciones fisiológicas que hablan el retiro de la sangre de los cuerpos cavernosos del miembro ocasionado por la situación estresante (miedo), lo que en suma acarrea que la sangre no llegue a donde debe llegar, imposibilitando la erección del varón. En fin, nuestro Rodolfo Valentino seguramente no sabía mucho de fisiología y emociones, pero de lo que sí estaba seguro era que ante aquella amenaza no tendría la suficiente concentración para enfrentar semejante reto y lograr una tumefacción suficiente para hacer un buen papel en el lecho.

El viejo Luis Manuel Acosta, padre de este cronista, tampoco tenía conocimiento alguno sobre la relación del sexo con las emociones y viceversa; sin embargo su experticia práctica lo llevaba a hacer recomendaciones a la hora de enfrentar el miedo. Una vez, por allá por los años 60´s, le expresé mis temores, cuando en la noche se apagaban todas las luces al irnos a acostar. Mi papá simple y lacónicamente me dijo “hijo, cuando sientas miedo agárrate el machete”. Listo. Allí no hubo explicaciones de fisiología, ni de la relación entre una cosa y otra. Mis hermanos mayores, es decir todos, quienes recibieron el mismo mandato, incluso 30 años antes que yo, me dicen que sus primeras experiencias de autosatisfacción (que peo con la finura del lenguaje) sexual ocurrieron luego de esta recomendación dada por don Luis, ya que de lo que se trataba era de suprimir el miedo con una erección y bueno una vez allí lo otro vendría por añadidura. La ciencia siempre ha progresado azarosamente!

Ahora bien, rescatando el sentido negativo que le endosan al Miedo, vale la pena preguntarse si fue bueno o malo, positiva o negativa, la determinación que tomó el negro Silva de rehuir el combate. La literatura dice que el miedo se enfrenta o se rehúye. Bueno, entonces, la decisión fue acertada porque haciéndolo así pasó menos pena que enfrentándolo y dejando en entredicho sus dones de galán.

Entonces, si el Miedo fuera negativo …..

Por qué usted compra un seguro para su vehículo? Ah por el temor, léase miedo, a que se lo roben o choquen y no tener dinero para reponerlo o componerlo.

Por qué usted compra un seguro de vida o por qué se preocupa tanto en que su seguro tenga HCM? Ahh por miedo  a que una eventualidad como las que suelen presentarse lo agarre sin dinero.

Ahh y por qué además del seguro del vehículo usted le coloca tranca palanca, multilock, satelital o cortacorriente? Por supuesto, por miedo a quedarse a pie por un robo o atraco.

En nuestras casas es en donde más está el miedo presente. Pero dónde está que no lo ven? En las puertas multilocks. En las puertas reforzadas. En los ojos mágicos de las puertas de entrada. En las cadenitas de las puertas de entrada. En las puertas reforzadas que tienen cabillitas que entran en pisos y paredes. En las rejas que le colocan a las puertas principales.

Observen bien que apenas vamos por la puerta de entrada, de manera que cuando lleguemos al patio trasero usted no sabrá de dónde ha sacado tanto dinero para gastar o invertir en seguridad. Estoy seguro que de aquí en adelante usted continuará la lista de lo que hace el Miedo por usted o de lo que el Miedo lo pone a hacer a usted.

Un poquito de teoría sobre el Miedo no nos caería mal.

“El mecanismo que desata el Miedo se encuentra en el cerebro reptiliano, que regula acciones esenciales para la supervivencia, como comer o respirar, y en el sistema límbico, que regula las emociones y las funciones de conservación del individuo. La amígdala incluída en este sistema, revisa continuamente la información recibida a través de los sentidos. Cuando detecta una fuente de peligro desencadena los sentimientos de miedo y ansiedad.

La amígdala despierta la respuesta del hipotálamo y la pituitaria, que segrega hormona adrenocorticotropa. Casi al mismo tiempo se activa la glándula adrenal, que libera epinefrina, un neurotransmisor”.

Dicen también los estudiosos del tema que el Miedo, como ninguna otra emoción, es  capaz de abrir más posibilidades que cualquiera de las demás; que por culpa del miedo es posible planificar la vida, prever situaciones futuras y adelantarse a ellas, proveerse de materiales y productos, mejorar la calidad de vida, lo que en suma causa cierto confort y mucha sensación de seguridad.

Es tan común y normal sentir miedo que no existe edad, motivo o circunstancia que lo impida. Recuerdo que cuando la Universidad de Guayana le otorgó un Doctorado Honoris Causa a Luis Mariano Rivera, éste al ser llamado para recibirlo, se hizo acompañar por el cantor oriental Perucho Aguirre, cosa que no estaba en el protocolo. Al finalizar el acto, en medio de la festividad, el hijo de Canchunchú confesaría que al momento de oír su nombre sintió pánico de caminar solo en medio del  entarimado y que por eso llamó a Perucho. Quién iba a pensar que el padre de Cerecita, María Antonia, Canchunchú Florido y decenas de otros éxitos, a sus casi 90 años sería capaz de sentir miedo de caminar por un escenario?

Otra de las cuestiones importantes, ya casi para ir concluyendo, es que así como el Amor es la emoción que abre la posibilidad de que la especie humana se reproduzca; el Miedo, en cambio, es el responsable que se posibilite la supervivencia de la misma, al crear los mecanismos de protección y permanencia de la vida. Será posible después de esto  seguir calificando al Miedo como una emoción negativa?

Pensándolo bien y a manera de hipótesis, yo creo que esa gente que enjuicia a quienes no tienen  prejuicio en expresar y exhibir sus temores públicamente, son víctimas de un miedo exacerbado a vivir en carne propia situaciones que ocasionen algún tipo de temor o angustia. Es como decir que sienten miedo a tener miedo. O miedo al miedo, pues. Es decir son personas que sufren de Fobofobia. Pero este tema lo dejaré para estudio de los interesados. No se asusten.

Entonces, vamos a seguir hablando mal del Miedo?


lunes, 17 de febrero de 2020

Átomos de HAM

De aquí, de allá y de todas partes

- La captura del submarino lo que demuestra es que el tráfico de drogas en Colombia es cada vez  más profundo.

- La experiencia demuestra que alguien que pertenezca a los rastrojos del mismo modo podría pertenecer a los rastreros.

- Tras 15 días en la sala de espera del salón oval la frase que más se escuchó fue "wait, dog"!

- Mucha gente que no lo llegó a gastar piensa que el gobierno les está metiendo medio Petro.

- Un ecuatoriano dijo que algunos pueblos deciden en las urnas lo que más tarde será su entierro.

- Por la condolencia dada por el gobierno de Colombia muchos creyeron que quien había muerto era Popeye El Marino!

- Para diferenciarlo del líder inca Manco Cápac, al de Ecuador lo han bautizado como manco incapaz.

- Al suspender por 90 días a la  aerolínea TAP el gobierno demostró que no iba a TAParear vagabunderías.

- Al desmentir la noticia del avión cargado de oro, desde Aruba bom biní a la fake new le dieron un c'est finí.


Los Átomos de HAM son una creación de Héctor Acosta Martínez.

domingo, 19 de enero de 2020

Y qué nos pasa en la cierta edad?



Coaching de bolsillo

CON EL TIEMPO ....

Con el tiempo todo cambia, todo se transforma. Es la ley de la física aplicada a la vida humana. Cambiamos físicamente porque cambia nuestra biología. Cambia también nuestra fisiología. Y cambian también, obviamente, nuestras necesidades.

Con el tiempo la materia cambia. Esa materia que debemos estudiar todos los días se llena de nuevos contenidos. Por lo tanto la evaluación se transforma.
Cuando el poder de la juventud y la potencia mengua, dicen, por eso Dios nos dio la lengua. Una lengua para comunicarnos mejor, para usar con exactitud las palabras, para saber cómo es que le gusta al otro y complacerlo porque al complacerlo me regocijo en su alegría y confort.

Con el tiempo, cuando ya las contradicciones no se resuelven con una buena actuación en la cama significa que llegó el momento de demostrar el amor y la pasión de otrora ahora por otros medios.
Con el tiempo es imperioso contar con una COMPAÑÍA DE CALIDAD, una compañía liviana, una compañía que nos contente con la vida y con los cambios que ella ha traído.

UNA COMPAÑÍA DE CALIDAD que transforme toda esa pujanza de antier en CARIÑO, en la que la ADMIRACIÓN no se pierda y el RECONOCIMIENTO por ese otro esté naturalmente presente en esta nueva vuelta que nos dio la vida. UNA COMPAÑÍA DE CALIDAD que rescate el RESPETO Y LA CONSIDERACIÓN por ese otro yo de la relación.

UNA COMPAÑÍA DE CALIDAD en la que no veamos al otro como un rival, como un contrincante en la batalla de y por la vida; como un ADVERSARIO que me quiere derrotar y al que debo vencer.

UNA COMPAÑÍA DE CALIDAD que desde el buenos días, desde el cómo dormiste anoche, cómo amaneciste, transmita la preocupación genuina de alguien que está a tu lado y con el que sabes que puedes contar.

Con el tiempo necesitamos una COMPAÑÍA DE CALIDAD, no un responsable, no un culpable de lo que nos pasa o nos deja de pasar.

Pero debemos comprender que una COMPAÑÍA DE CALIDAD está formada por dos personas, dos personas para apoyarse, dos personas para sostenerse, dos personas para aguantarse, dos personas para complementarse.

No desistas en tu deseo de contar con una COMPAÑÍA DE CALIDAD ya que en el peor de los casos, si de tanto insistir no lo consigues, tal vez llegue el momento de reconocer que TÚ eres tu COMPAÑÍA DE CALIDAD. Esta es una ventana que siempre estará abierta si es que acaso esto te permite vivir en PAZ y ARMONÍA!

Con el tiempo todo cambia ...todo se transforma!

Tu Coach de bolsillo

martes, 7 de enero de 2020

Una creencia testicular made in Maturín


Las creencias, lo mismo en las provincias que en los grandes centros urbanos; igual en la ignorancia que en las catedrales del saber, existen, y existen para cumplir su papel de limitadoras de la vida o de empoderadoras de la misma. Pero lo que sí es una verdad de cajón, como dicen en todo el Oriente de Venezuela, es que las creencias existen en todas partes y en todos los niveles.

Recuerdo que siendo apenas Presidente Electo Luis Herrera Campíns en 1988, un periodista le preguntó si en los sectores altos de la sociedad la gente creía en vainas raras como la mala suerte y otras cosas. El ex Presidente le respondió que en esos sectores era donde más se veían esas creencias y para muestra sacó del bolsillo del pantalón una pepa ´e zamuro, muy usados para espantar la mavita, la mala suerte, la envidia y, por otro lado, para atraer la buena fortuna.

Así que entonces no tiene nada de extrañar que un poco más abajo en la escala social, exista cualquier tipo de subterfugio para alejar los malos espíritus.

Justamente eso fue lo que presencié una vez que estaba en Maturín, cuando  por todo el frente de donde nos encontrábamos comenzó a pasar un entierro, pues!

Manuelito Barrios, un lugareño muy conocido en el centro de la ciudad, al observar el paso del entierro profirió unas cuantas palabras extrañas, para luego ordenar a todos: - Rásquense una bola!

La orden fue cumplida sin chistar por todos los que la escuchamos, así que cada quien agarraría su mano derecha o la zurda, igual daba, y empezaron a rascar el testículo, que aunque la orden era hacerlo en una sola, lo mismo daría hacerlo en las dos y quién sabe si hasta sería lo más indicado; total que en cuestiones de creencias mientras más blindadas estén la protección es mejor.

A partir de ese momento, a  muchos nos llegó  aquello como un mandato de inexorable cumplimiento. Así, desde ese momento y hasta varios años después  yo no podía ver un entierro porque seguro que disimuladamente procedería a rascar mis escritillas  …. no vaya a ser cosa que ….quién sabe que me pudiera pasar. 

Con el correr del tiempo  me hice adicto a esta protección. Y entonces iba por la calle y veía a un cojo ….y me rascaba una bola. Seguía y veía a un maneto …y me rascaba una bola. Continuaba y encontraba un choque en la vía … y me rascaba una bola. Estaba en una reunión y hablaban de algún enfermo terminal y entonces daba media vuelta disimuladamente para rascarme una bola.

Aquella creencia prestada me estaba rodeando la vida, porque es que luego entré en una especie de Clasificación de los Eventos Catastróficos, lo que significaba que si el evento era de pequeña magnitud, como sería ver a alguien que se cayó en la acera, entonces me rascaba una; pero si veía un muerto (evento extremo) o a alguien que había perdido alguna de sus extremidades entonces era doblete el batazo. Versiaaaa!

Ya la cosa no me estaba gustando porque es que  no había ningún evento que no estuviera aderezado con una rascada de bola; tanto que inclusive, cuando iba en carretera y veía una cruz, de esas que ponen en las carreteras en el sitio donde se mató alguien, y …… qué suponen que hacía? Nada, rascarme las bolas. Recuerden que con muertos era doblete!

Hasta una persona tan seria como mi amigo Jan Hoogestein me ridiculizó cuando le conté lo que me sucedía con esta creencia, cuando me dijo “me imagino que cuando vas de vacaciones desde Guayana, debes llegar a Mérida con las bolas hinchadas y casi sin uñas. Te hará falta llevar hirudoit, Actor”!

Estando en trabajos de abandonar aquella creencia limitadora y castradora, como decimos en los cursos de PNL, claro, años más tarde; me encontró un colega amigo en una parada y me dio la cola  al trabajo.

En el trayecto, cuando íbamos entrompando por el Parque Cachamay de Puerto Ordaz, nos conseguimos con un fatal accidente en todo el frente del parque. Allí, yacían esparcidos en el pavimento cuerpos de heridos y muertos. 

Al ver esto, de inmediato lancé la orden: - Ráscate una bola, Tuyuyo!  
El pana, que al parecer  venía con un entrenamiento  en  cultura misteriosa, inmediatamente volteó a mirar mis movimientos, imitándolos de manera perfecta pero añadiéndole un elemento que no estaba en mis escrituras, cuando me preguntó, simultáneamente dentro de la misma acción “¿y también debo quitarme el zapato derecho?” – Sí claro, échale bolas, le respondí sin dudar. No pasaron dos segundos cuando ya el walkover de su pie diestro estaba totalmente desanudado. Y medio segundo después el pie derecho estaba libre para retroalimentar con nuevos añadidos la creencia testicular.

Lo que ocurrió fue que en esos días me había comprado un par de zapatos y justamente el zapato derecho me quedaba apretado (yo no sé por qué antes los zapatos apretaban tanto). Cuando me monté en el Dart GT de Tuyuyo aproveché para descansar el pie dejándolo en calcetines al lado del zapato. Mi amigo que no había presenciado la operación previamente, pensó que formaba parte del mismo ritual anti mavita y de inmediato lo incorporó a la contra protectora que acababa de conocer.

Por mi parte me sentí descansado a partir de este calamitoso evento, al entregar el testigo de una práctica enigmática que, si bien me había hecho comprender la génesis de las creencias y de la manera como uno las instala para su propio perjurio, me mantenía anclado al dolor ….al dolor de pasar 20 horas en carretera en una sola rascadera que ya ni el mejor suspensorio podía disimular la gruesa inflamación de los depósitos seminíferos, o sea.

El vendedor de majarete!


En una barriada de Maturín, Las Brisas, convivían personas de muy bajos niveles  de vida con otras que tenían aquello que en Ciudad Bolívar aprendí a conocer con el nombre de modus vivendus. Sí, estas personas tenían un modus vivendus holgado en relación a la mayoría de los habitantes del sector.

Por lo mismo muchas personas salían a vender las cosas que hacían en casa, como empanadas, dulce de merey, pastelitos, etc., ofreciéndolas en primera instancia a los vecinos más cercanos. Los next door neighbors, pues!

Había entre ellos un niño que vendía majarete, sabroso manjar muy conocido en el Oriente y Sur de Venezuela. Pero este niño carecía de  las condiciones de un buen vendedor. Ofrecía el producto más como un sollozo que como un grito que le abra posibilidades al paladar.

En tono por demás humilde marchaba por todas las aceras susurrando majarete! majarete! majarete!  Por supuesto al caer la tarde se veía a nuestro niño regresar con la bandeja llena de majaretes. Y así día tras día se repetía la triste historia.

En cierta oportunidad en la que no había nadie en la calle, como ocurre en los mediodías de los pueblos de Sol, se escuchó una voz fuerte ofreciendo el mismo producto, pero esta vez todos quedaron asombrados por los robustos decibeles que este nuevo vendedor le imprimía al voceo.

De lejos se escuchaba fuerte y seguro “MAJARETE! MAJARETE! COMPRE SU RICO MAJARETE” Esto provocaría la curiosidad de los vecinos quienes se incorporaban de sus petates y chinchorros para indagar de quién se trataba. Luego, cuando hubieron fisgoneado  a través de las rendijas de las puertas y ventanas y bloques de ventilación de las calientes paredes, quedaron sorprendidos y de inmediato todos, como si se hubieran puesto de acuerdo, buscaron en sus portamonedas y demás escondites del sencillo, dinero para comprarle aunque sea un RICO MAJARETE a aquel nuevo oferente. Y así uno tras otro salía acusando la compra  de uno o dos exquisiteces.

En la tarde, a la retirada del inclemente Astro Rey maturinés, los vecinos, tal como solían hacerlo todas las tardes, salieron al estacionamiento central del conjunto de viviendas del Banco Obrero y allí comentaban boquiabiertos lo sucedido.

Resulta, pues, que el nuevo majaretero era nada y nada menos que Luisito Arriojas, un hijo de la familia más acomodada del vecindario, lo que en automático suscitó un sentimiento de acompañamiento para con la nueva familia caída en desgracia, al comprar todo el cargamento de postres como forma de ayudarlo y de alguna manera de “acompañarlos en su desdicha”.

Más tardecita se uniría al grupo el propio Luisito Arriojas, quien, ajeno a lo que todos sus vecinos conjeturaban,   contó que le daba lástima ver a ese niño, todas los días vendiendo majaretes  con tan magros logros. Entonces cuenta que lo paró y le dio una pequeña inducción de cómo debería hacer la venta, en los siguientes términos:

-         Mira, muchacho el carajo, yo te voy a enseñar cómo se vende majarete. Con esa vocecita no le vas a vender a nadie. Tienes que hacerlo con voz alta y denotando mucha confianza. Quédate aquí mirando para que aprendas!

Dejó al niño situado estratégicamente debajo de un almendrón y se fajó a vender el rico manjar y bueno, como terminan los buenos cuentos ….el resto es historia.

Aquel noble y didáctico gesto del menor de los Arriojas fue reconocido de inso facto por todos los que lo conocieron en Las Brisas; pero de lo que jamás se pudo librar Luisito, fue de que aquellos vecinos,  lo mismo que testimoniaran su entrega y solidaridad, tomaran venganza del engaño del que fueron objeto, al comenzar a llamarlo a partir de entonces y hasta nuestro días con el remoquete de ¡MAJARETE!

- Épale, majarete!
- Qué hubo, majarete?
- Pero no te pongas bravo, majarete!