sábado, 10 de agosto de 2019

La lavadora de Corina


Cuando vivíamos en Maturín teníamos una lavadora que era una lavativa y que aunque era muy eficiente, al momento de exprimir botaba la segunda, la tercera y hasta la cuarta.

La lavadora se movía tanto, cuando comenzaba a exprimir, que mi mamá se veía obligada a llamarnos a Mencho y a mi, según estuviéramos en la casa, para tratar de contenerla a punta de fuerza bruta.

Porque cuando no estábamos presente ninguno de los dos, mi pobre vieja tenía que cerrar todas las puertas de la casa para impedir que la bicha esa terminara exprimiendo las sábanas arriba de cualquier cama.

Mi hermano José, quien siempre fue tan curioso y habilidoso, una vez se inventó unas cadenas con las que amarró a la condenada a una mata de pomalaca que había en el patio. Eso la contuvo por algún tiempo. Lo malo era que cada vez que exprimía quien terminaba exprimido era el pobre árbol y el piso teñido de rojo, ya que en él no quedaba una sola fruta viva, tampoco flores, pistilos ni hojas. Al final la monstruosa máquina terminó rompiendo amarras y conquistó nuevamente su libertad.

Hubo una vez que llegué temprano del Pedagógico, mi glorioso Pedagógico de Maturín,  y al abrir la puerta escuché a Petra Corina, mi mamá, gritarle al alguien “párate, coño e´tu madre, párate”. De esa manera tan personal como mi mamá gritaba, imaginé  que se trataba de un ladrón que había entrado por la casa de atrás. Pero no, era la vieja que corría detrás del aparato tratando de detenerla con gritos que sólo los humanos serían capaces de entenderlos.

Ahh pero en otra oportunidad en la que, lamentablemente, mi vieja se encontraba sola, la posesa máquina sí que le hizo caso, ya que al recibir la orden “párate, coño e´tu madre, párate” la lavadora pegó un frenazo y no solamente se frenó, sino que también pareció haber encrochado y aplicado el retro. Entonces era mi pobre vieja la que gritaba “Morocho”, “Mamerto”, “Pipeta”, “Vicente”, implorando la presencia urgente de alguno de los muchachos del barrio que siempre andaban cerca de la casa.
Ya una vez graduado me fui a Guayana a trabajar, haciéndose cada vez más espaciada mi presencia por aquellos lados; sin embargo la situación con la lavadora continuaba invariablemente siendo la misma.

Así, una vez en la que me perdí por varias semanas sin ir a visitar a la vieja, al regresar fui inmediatamente a saludar a la fulana lavadora, encontrando vacío el lugar oficial en el que pernoctaba. Contento, pensando que, al fin, había sido llevada a reparar, le pregunté a Mencho, mi hermano, qué había pasado. Entonces, Mencho, poniendo cara de una infinita tristeza, me respondió:

-         Hermano, hace dos semanas tuvimos un descuido: alguien dejó la puerta de la calle abierta.
-         Coño, y se la robaron? Pregunté sin contener mi asombro!
-         No, hermano, algo peor: la lavadora se salió para la calle y la mató un carro!

En realidad hoy no recuerdo cuál habrá sido el destino final de la atlética máquina, lo que sí sé es que dondequiera que hubo estado debió estar descansando en paz, así como mi vieja que, aunque aún no era la hora del descanso eterno, seguro estoy que debió preferir lavar a mano que continuar en la estresante labor de lavar en la agobiante lavadora maturinesa.

Esta historia no estaría completa si no la hiciera acompañar por un video https://www.youtube.com/watch?v=McqePH7qiV8 que me acaba de pasar mi hermana Nieves, que describe sin palabras, pero vívidamente, lo que pasamos en aquellos años, bueno y para que sepan que este cuentico bueno que les he conta´o no son puras invenciones pa´convelsá, osea.

sábado, 1 de junio de 2019

El marico en el habla del venezolano



En algunos países llamar a alguien marico constituye una ofensa del tamaño  de una demanda por daños y perjuicios (y también de prejuicios) por la exhibición de una conducta homofóbica, la cual podría dar lugar a unos cuantos meses de presidio, previa reparación crematística de los agraviados, así como tomar un curso de Control de la (Homo)fobia y una centena de horas de servicio comunitario.

Eso pasa en cualquier parte del planeta. Por ejemplo al bocazas  Oswaldo Guillén un periodista americano lo demandó por llamarlo marico. Eso fue un problema tan grande que hasta el Comisionado de Beisbol de las Grandes Ligas, que es como decir un 2do Presidente de EEUU, tuvo que intervenir para limar las asperezas que tiene Guillén en la cuenca de la boca.

Sin embargo, en Venezuela es muy común escuchar a la gente usando el vocablo en cualquier conversación; de hecho uno de los sustantivos comunes más utilizados en la jerga callejera es el mentado marico. “Mira, marico,  vas a estar en tu casa más tarde”? Aquí es usado como un dativo, viniendo a sustituir el nombre de la persona con quien se habla.

Pero también lo escuchamos en afirmaciones como “Tú sí eres marico”, en donde adquiere mayor compromiso ya que se trata de un adjetivo calificativo, el cual describe una cualidad del individuo.

En el habla juvenil es inusitadamente frecuente el empleo del marico para casi cualquier cosa, de hecho en una reunión de 10 amigos, todos, absolutamente todos, son maricos. Allí usted no encuentra un nombre propio, como Pedro, Juan, Miguel, Leonardo, Juan Carlos o Randy.  “Mira, marico. No, marico. Escúchame, marico. Marico, si tú no estabas ahí”. Es más, últimamente los muchachos en vez de llamarse José Luis, o Héctor José o Jorge Alejandro, se llaman es “marico guevón, es más, arico ueón”

Y saben una cosa? Hasta ahora no he visto a nadie bravo porque lo llamaron marico. No he visto a nadie interrumpir una de esas conversaciones tan interesante de los jóvenes de hoy en día para decir “a mí no me llames marico”. Cuando mucho se puede presentar un  jodedor que diga “un momento, ten la bondad y respeta: “señor marico”.
Lo que pasa es que el marico venezolano  -es más en la mayoría de los casos  no es marico, sino marisco, como los productos del mar, pues- no atañe a una condición sexual, no. No se trata de llamar a alguien afeminado, u homosexual, mucho menos gay.

Podríamos decir, entonces, que el marico venezolano es totalmente asexuado. Este marico del habla del venezolano es más bien un sinónimo de gafo, estúpido, bobo, tonto, menso, torpe. Si te dejaste atracar por un niño de 6 años, no faltará el que te reprenda “pero como  hay que ver que tú eres bien marico”. Pero también se presenta el caso del que se quiere pasar de vivo y al ser descubierto le dicen “no seas tú tan marico, a mi no me vas a joder”

Mis hermanos mayores se inventaron una explicación para aquellos que se ofendían y en consecuencia reclamaban cuando ellos (mis hermanos) les decían “no seas marico, vale”. Entonces ellos les decían “pero por qué te ofendes, si lo que te estoy dando es un consejo? Lo que te estoy diciendo es que no te vayas a meter a marico; no que ya lo seas”. Con esta explicación si no los convencían, al menos los mareaban y les quitaban las ganas de seguir mariqueando, perdón quise decir, reclamando!

El que no entendía los reclamos del periodista gringo era Ozzi Guillén, ya que proviniendo él de un país en el que marico es un sustantivo común para todos los venezolanos, le resultaba impensable que alguien pudiera  tomarse tan a pecho que le dijeran marico. El propio Guillén les decía que él era oriundo (no gerundio, filósofa de Vista al Sol) de un país en el que llamaban marico hasta al Presidente de la República y éste no se ponía bravo por eso. No obstante, esto no le bastó para evadirse del corto brazo de la justicia americana, que lo condenó al arrepentimiento público y a cadena perpetua de chalequeo.

Sin embargo,  con toda y su filosofía, Guillén se metería en nuevos y muy serios problemas  como  manager en los predios de Florida (EEUU), cuando al  referirse a Fidel Castro lo hiciera con su famoso I love this guy, lo cual motivó que fuera despedido de su cargo, lo que sería aprovechado por muchos venezolanos para decirle “eso te pasa pa´que no seas marico”, o sea …

Y último out, se acabó tu juego, Oswaldo!

viernes, 24 de mayo de 2019

La pobreza en la expresión

Escrito a dos manos!

EL VOCABULARIO DE LA POBREZA

La pobreza se ha metido en nuestras conversaciones, y nos habla al oído. Hay expresiones que debemos erradicar,  de por vida, de nuestro vocabulario. Entre ellas:

1.) POCO A POCO: Cuando las personas empiezan algo, exclaman: ¡vamos a avanzar poco a poco!. La palabra “poco” significa <escaso>. ¿Qué imagen ves cuándo escuchas la palabra “poco”?. Presta atención a esto: "Lo haremos poco a poco"  VS "Lo haremos paso a paso.". La segunda expresión es más edificante, construye un cuadro mental de más fuerza.

2.) NECESITO. Otra expresión usada con mucha frecuencia es "NECESITO”. Esa palabra significa CARENCIA. ¿Qué ves o que sientes cuando escuchas la palabra "necesito”: necesito un trabajo, necesito dinero, necesito mejorar, necesito apoyo. Cambia tu lenguaje y di: ¡quiero dinero, quiero mejorar, quiero apoyo, quiero cambiar!. El solo hecho de pronunciar las palabras desde una posición ACTIVA, desde una posición de VOLUNTAD, ya cambia tus cuadros mentales.

3.) VOY A TRATAR. Otra expresión muy usada es "voy a tratar.".. Tratar es intentar.  Alguien decía: "estamos cansados de los “tratadistas”. Se precisa gente que lo HAGA. Es tan simple decir: ¡lo haré!, y Si no puedes o no quieres hacerlo, sencillamente di: ¡no lo haré!. El mundo no se viene abajo, el mundo sigue su curso: no pruebes suerte, no lo hagas para ver cómo te va. Así que cada vez que dices “voy a tratar", estás acostumbrando a tu mente a "intentar", a "negociar”. ¡ No negocies con tu mente, dale las órdenes, y la mente obedece!.

4.) VALE LA PENA. Otra expresión del vocabulario de la pobreza es "vale la pena”. ¡Pena es tristeza!. ¡Pena es dolor!. ¡Pena es angustia!. Lo que vas a hacer no vale la pena, vale el esfuerzo. Vale la alegría.

5.) EN LA LUCHA. Otra frase típica en muchas personas es decir cuando le preguntan cómo estás: ¡Aquí, en la lucha!. No te das cuenta que tu afirmación inconsciente está creando en tu vida la sensación de "luchar", lo cual experimentas día a día sintiendo en realidad que luchas contra muchos para poder conseguir lo que quieres.

"6) ES QUE SOMOS POBRES: esta es la peor de las expresiones de pobreza en el lenguaje, ya que clausura toda posibilidad de logro y coloca a la persona en un estado emocional relacionado con la resignación. Y la resignación tiene, además, un efecto directo sobre la instalación de creencias castradoras en la descendencia que, muchas veces, duran toda la vida. No es lo mismo decir ante una posibilidad "ahora no puedo, pero declaro que lo voy a intentar en mejores condiciones" que "hijo, no te lo puedo comprar porque nosotros somos pobres". Cuando la posibilidad es clausurada en el lenguaje, ésta actúa como una orden que recibe el subconsciente para comportarse impotente ante las oportunidades, lo que conduce a la adopción de un estado de ánimo de cierre de posibilidades o, lo que es lo mismo, de resignación." HAM

"7) ES QUE TENGO QUE.... Las personas que "tienen" constantemente que hacer cosas son personas que están orientadas a realizar acciones apegadas más a la OBLIGACIÓN que al placer. Hay en ello una carga muy pesada porque no es lo mismo una acción placentera como "mañana voy a ir al cumpleaños de mi tía" que "mañana tengo que ir al ........".  Una acción realizada con placer es algo que se disfruta, mientras que la obligación produce pesadez, stress y cada actividad se hace a expensas de un gran sacrificio." HAM

"8) TENGO LA ESPERANZA QUE.... Lo malo de esta expresión es que coloca a la persona en un estado absoluto de postración ya que deja su vida en manos de una entidad abstracta como lo es la esperanza. Con razón en algún momento se acuñó por ahí el pensamiento "la fe y esperanza son muy buenas como desayuno, pero muy malas como cenas". Por supuesto, no hacer nada para que pasen cosas en tu vida es muy mal negocio, entonces, dejarlo todo en manos del azar es una salida cómoda, pero nada segura. Sepamos que una visión sin acción es simplemente un sueño. Pero una visión puesta en práctica puede cambiar tu mundo y el de los demás." HAM

Hay que prestarle atención a las palabras. Una palabra es un pensamiento hablado. Un pensamiento es una palabra en silencio. Las palabras crean ideas,  crean sensaciones: lo que escuchas puede determinar lo que sientes. ¡Las palabras crean cuadros mentales!

Las palabras tienen poder porque son escuchadas en la mente, tanto del que las escucha como del que las pronuncia, y las convierte en imágenes. Cada palabra la hemos asociado a una imagen.

"Las palabras, incluso aquellas dichas de manera descuidada, actúan  muchas veces como mandatos de obligatorio cumplimiento. En los pequeños se transforman en órdenes que se alojan en el subconsciente haciendo que todas las cosas en sus vida se alineen para que aquel mandato se cumpla. Más adelante las encontramos como estructuras de referencia que explican el origen de por qué algunas personas son lo que son." HAM

domingo, 5 de mayo de 2019

El País de Comiquita ... en bloques


30/04: un golpe de estado muy sui géneris!

¿Qué hubo el 30 de Abril? Los analistas políticos se devanan los sesos tratando de interpretar lo ocurrido realmente el último día de Abril. Muchos de ellos coinciden en que no se puede ser tan perfectamente torpe como para hacerlo todo tan mal en un estado de absoluta perfección. Algún viso de inteligencia han de tener los planificadores de esta jornada, afirman. La teoría que más fuerza cobra entre los expertos,  era que se trataba de un globo de ensayo para evaluar los tiempos de respuesta del gobierno en repeler el golpe y en ver, al mismo tiempo, la respuesta de la gente ante la presencia in sito del que se supone ser el líder de las asonadas ocurridas en los últimos 5 años en el país. 
Sin embargo los expertos en caras, al evaluar la situación a través del Carómetro encontraron que ninguna de las caras de los complotados era, ni siquiera, de mediana satisfacción, ya que las mismas denotaban una mezcla de rabia, desconcierto y frustración. Total que lo que sea que haya sido, pareciera que fue perfectamente dejada al azar a juzgar por las más de 20 boletas de encarcelación libradas por el Ministerio Público y por una decena de deserciones que se produjeron inmediatamente comenzado el golpe, como consecuencia de un aparente engaño a que fueron sometidos jóvenes oficiales del SEBIN. A la hora del cierre, la especie que se cuela por los palos es que la tan cacareada Operación Libertad fue un nuevo ardid de la oposición para sacar de su jaula de oro a Leopoldo López para que, fuera de nuestras fronteras, recobrara la bonita libertad.

Leopoldo: un líder sin plan “B”. Otro de los aparentes olvidos de este 30/04 sucedió con el líder de la montonera y quien a la hora de escribir esta nota acaba de declararse –auto declararse, pues, para no descuadrar- Comandante en Jefe de la FANB, sí con B y todo.
Nuestro líder no cuidó las formas. Y es que tal parece que el procónsul de Chacao muy poco cuida las formas, pero menos aún cuida los fondos. Sucedió entonces que el esposo de Lilian nunca se paseó por la posibilidad de que tan machalengo plan fracasara. Y se olvidó de colocarle a la sesuda  bitácora el aparte What to do …in case of… Y entonces cuando hubo de necesitarla –como a la media hora de ejecutado el plan- el hombre se encontró en el conflicto que no tenía para dónde carajo coger en ese preciso in case of. Entonces sobrevinieron las mamás de las contradicciones. Primero se lanzó para la embajada de Chile, pensando tal vez en la fraternal acogida que tienen los dirigentes opositores en ese país  y en su entrañable amistad con el Pdte Piñera. Sólo que no previó un detalle y es que en la legación chilena no había cama pa´tanta gente, porque ya Freddy Guevara y su séquito tienen allí dos años de penoso hospedaje.
Así las cosas, Leo no tuvo ni tiempo de deshacer las maletas. En ese trance pensó en que su papá se había declarado hace un año súbdito del rey de España, razón por la que pensaba haber heredado algo del pedigree del viejo. Así que sin pensarlo dos veces –bueno, él es muy rígido con las tradiciones- se lanzó para la embajada de España; pero olvidó un pequeño detalle, ínfimo por demás, y es que Venezuela no tiene tratado de asilo con la monarquía española, por lo que quedó expuesto a ser devuelto para el Distribuidor Altamira. Pero bueno, tratándose de Don Leopoldo López, su amigo el embajador se lo llevó para su casa, en donde deberá estar hasta que… bueno, qué carajo, hasta que cese la usurpación, joder!

Cambur pintón. De todas esas cosas raras, improvisadas y curiosas que llamaron la atención de quienes desde temprano seguimos las incidencias del golpe de estado (¿) del 30/04, la que más miradas atrajo fue la presencia de un misterioso guacal de cambures que estaba colocado al lado de las municiones para ametralladoras de altísima repetición, que estaba en el Distribuidor Altamira, lugar hasta donde debía ir a rendirse el usurpador.
Como buenos venezolanos, la circulación de versiones no se hizo esperar. Entonces surgió la de que como se trataba de un golpe de estado y en estos el poder termina siendo capitalizado por un gorila, entonces ya tendrían allí el alimento con el comenzar a hacerle carantoñas al nuevo presidente.
Viendo que ninguna versión parecía lógica, ya a tiro de mediodía nos dio por hacer una encuesta abierta, para que la gente opinara sobre el propósito de las bananas. Una versión que ganó adeptos fue que así como engañaron a unos militares del SEBIN, también pudo ocurrir que del mismo modo engañaran a algunos jóvenes con el tema de hacer una excursión pa´los venaos o Galipán y ahí tener garantizado la reposición del potasio que se pierde en el ascenso hacia el Cerro Ávila.
Otra de las versiones con bastante aceptación era que las conchas serían utilizadas para echárselas a las tanquetas del gobierno y hacer que estas descarrilaran. La cosa subía de color cuando algunos preguntaban qué harían entonces con los cambures propiamente dicho. Las respuestas estimularon la creatividad científica de los encuestados, las cuales redundaron en la elaboración de cualquier tipo de enemas y de supositorios para los complotados.
Algunos entrevistados al ver que los cambures estaban pintones concluyeron en que los golpistas prefieren comerlos verdes porque no les gusta Maduro!
Para otros fue que como ellos sabían que la iban a cagar pidieron los cambures verdes para mitigar la diarrea que vendría a continuación del fallido resultado.
Quedará para la historia el uso de cambures  en los golpes de estado, lo que nunca se sabrá es por qué cambures verdes si de lo que eventualmente se trataba era de que el gobierno pisara la concha e´mango que le pusieron los golpistas, o sea.

sábado, 27 de abril de 2019

Caras de pendejos!



De caras de pendejos está llena la traición!

“¿Qué será del pobre Augusto? ¿Dónde estará el pobre Augusto?”  Quien hace las preguntas era el Presidente Salvador Allende, quien en las primeras horas del 11 de Septiembre de 1973 enfrentaba un cruel golpe de Estado. Y el tal “pobre Augusto” era nada más y nada menos que Augusto Pinochet, quien meses antes había sido nombrado por el Presidente Allende  Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas chilenas y hasta ese infausto momento, hombre de confianza del mandatario.

Con esa cara quién lo iba a imaginar?
Era obvio, entonces, que Allende lo buscaba para que en su carácter de jefe del ejército defendiera al país del bombardeo atroz que la aviación descargaba sobre el Palacio de la Moneda. Pero lo que también era obvio es que el Presidente Allende ignoraba que aquel colaborador cercano, aquel general que se había ganado su cariño más por su aparente fidelidad y opacidad como hombre que por su poca lúcida carrera, a ese hombre se le desatarían todos los demonios y a partir de ese momento tendrían que pasar 17 años de la más cruel dictadura que conozca la América entera, para que aquel general taciturno abandonara parcialmente el poder del país austral.

Y es que la traición lo primero que produce es incredulidad, porque generalmente el traidor, como los espías, es siempre una persona de la que jamás se sospecharía una dimisión al juramento, muchas veces no escrito, de lealtad y fidelidad. Para cometer la felonía de la traición, el traidor hubo de demostrar previamente poseer rasgos generadores de confianza, una conducta incapaz de producir un mal presagio y una cara de tonto a prueba de sospechas. ¿Qué se iba a imaginar El Cabito, Cipriano Castro, por ejemplo, que su propio compadre, Juan Vicente Gómez lo defenestraría del poder, al punto de ni siquiera permitirle la entrada al país y que ese hombre campechano gobernaría Venezuela durante 36 años con la mano más férrea que jamás se hubiera sospechado?

En cambio que de aquellas personalidades de mente abierta, de lenguaje locuaz, de ojos destapados, de mirada retadora y de verbo lacerante siempre se está esperando una puñalada trapera o el amasamiento de grandes fortunas habidas a las sombras del ejercicio del poder. A estos es a quienes el vulgo le atribuye fortunas, fortuners y four runners; amantes, viajes y cuentas en los llamados paraísos fiscales.

Recientemente, en Venezuela, si usted preguntaba por un edificio, no tardaba en aparecer alguien que le dijera “ah, ese edificio es de Diosdado”. Y si se iba a la Isla de Margarita, allá el ñero más hijoerdiablo le decía “caraj, mijó, ese es el hotel de Diosdado”.  Y si usted se encontraba en Ciudad Bolívar, como una vez me pasó, y a alguien le robaban una moto, de inmediato saltaba un lugareño que con celular en mano se prestaba a hacer una llamada en los términos de “qué pasó, Diosdado, coño, vale, esa moto es de un pana, devuélvesela”. Ah vaina, en serio!

O como me pasó en otra ocasión en la que estaba en el Hotel Intercontinental de Puerto Ordaz y al preguntar por qué habían cerrado el Casino me dijeron “por órdenes de Diosdado, pero sabes por qué no se han llevado las máquinas? Porque las máquinas son de Diosdado”. Incluso, hasta al pueblo de Diosdado le cambiaron el nombre de El Furrial por el de El Fullrial,  en alusión expresa a toda la fortuna que le adjudican al hijo de doña Felicia.

Lo que pasa, a mi saber y entender, es que Diosdado cuadra en ese perfil de hombre corrío, como los definen las muchachas de  Maturín, de tipo claro y abierto, directo y frontal y además con pinta de sobrao del que podría extrapolarse cualquier relación sin escrúpulos en el manejo de los recursos públicos.

Ah, pero mientras a Diosdado le endosaban la propiedad de media Venezuela y de un pedazo del extranjero, a la sombra se fraguaba la traición a través del dolo al erario ejecutada por conspicuos colaboradores del rrregimen cuyas caras y maneras de expresarse denotaban a las claras la presencia de un pendejo.

 ¿Quién podía sospechar algo malo?

Díganme ustedes si no la tenía aquel diputado, que luego se convirtió en Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia y quien en las primeras de cambio cuadró un guiso multimillonario con la construcción de la, hasta ese momento en pañales, Ciudad Lebrúm? Cómo era que se llamaba?





Con estos ojos nadie puede ser sospechoso









O aquel otro gobernador de Aragua quien con ojos tristones y una modorrosa expresión corporal que configuraba, al entender de los expertos, el perfil de un perfecto lerdo, se logró embolsillar una cantidad inimaginable de dólares, para después convertirse en informante y protegido de la CÍA? 

Imposible predecir maldad a partir de este apacible rostro!
Para continuar, no podía faltar alguien cuya vida estuvo siempre perseguida por las lechuga$ verde$ norteamericanas. Con una vida en la industria petrolera llegó a ser Presidente de PDV$A, posteriormente fue Mini$tro de la misma rama; más adelante en paralelo ejerció ambos cargos y, cuando las so$pechas se hicieron muy fuertes, fue enviado de embajador ante las Nacione$ Unida$. Este hombre con cara de santo acrecentaba su mal ganada fama de tonto con  el padecimiento de una dislalia llamada Rotacismo, que es la responsable que este venerable de 2 metros fuera motivo de risas cada vez que decía que PDV$A era “doja dojita”. Ya cansado de tantos verdes, mandó pal carajo a quienes le pusieron en bandeja de plata su medio de fortuna y hoy lo conseguimos dando clases magistrales en el extranjero, denostando de la ascosidad que le produce el dinero mal habido. 

“¿Y dónde está Rosendo?”, se le escuchaba preguntar con cierta premura al Presidente venezolano Hugo Chávez Frías la tarde del 11 de Abril de 2002, momento en el que se enfrentaba a una conjura política-militar que amenazaba con desalojarlo del poder.
Se refería el Pdte Chávez al General  Manuel Antonio Rosendo quien fungía de Comandante General del Ejército al momento de la montonera y quien sería el encargado de defender la República a través de la activación del Plan Avila, plan diseñado con mucho tiempo de antelación para casos de extrema necesidad y cuyo responsable de dar la voz de play ball era el regordete general.

Pura bondad se intuía en su mirada



Pues bien, el obeso y hazmerreír  de mucha gente, general Rosendo, nunca respondió a las llamadas que le hizo su jefe, sospechando éste que, probablemente, se trataba de que el mandamás del Plan Ávila había sido hecho preso por los sediciosos y complotados militares traidores.
Sin embargo, no demoraría mucho en saberse que aquel hombre de indiscutible lealtad, aquel prohombre que al despedir las paradas militares finalizaba con la ruidosa arenga de “Patria, Socialismo o muerte”,  ese mismo que había sido objeto de chanzas tanto por el grosor de su figura como por su aparente pusilanimidad, simplemente estaba en la jugada del golpe, para sorpresa de unos y otros.




De manera que el auxilio de Rosendo nunca llegó a Miraflores,  por muchas llamadas que se le hicieron, lo que dio lugar a que del propio palacio se corriera la especie que, muy posiblemente, se debió a que el gordo general haya quedado atascado en la tanqueta al tratar de salir de ella.

Finalmente, por donde quiera que se les vea, los pendejos de esta crónica al igual que otro que tenía cara de pendejo, no tenían ni un pelo de tontos, y como lo dice el lugar común, sólo una cara de pendejo bien administrada.

En lo siguiente será necesario el diseño de un pendejómetro que sea bien confiable, ya que pendejos como los susodichos ya no llegan saludando a los santos cuando van a misa, es más …