miércoles, 8 de marzo de 2017

El fracaso de la relación


O culpable son las expectativas!


Puede parecer mentira que lo que con más frecuencia nos mete  en problemas con los demás es la propia interacción que día tras día mantenemos con nuestros iguales, vale decir, pareja, amigos, vecinos, hermanos, etc. ; aún cuando parezcamos expertos en eso de mantener relaciones con otros a pesar que lo hacemos desde que nacemos, prácticamente. El signo más conocido de los problemas provenientes de la interacción es la inconformidad; inconformidad ésta que suele manifestarse como enojo con el otro, frustración por no recibir las respuestas que esperamos, siendo esta última la interpretación que con más frecuencia le damos a lo que nos ocurre. Pero, lamentablemente, la mayoría de las veces sucede inconscientemente, es decir, no sabemos que cuando nos friquiamos es porque el otro no se encuentra en la misma sintonía en la que estamos. Pero … ¿y cómo hace el otro para estar en esa sintonía, sobre todo cuando no ha habido un acuerdo previo acerca de la sintonía en la que hay que estar? El problema aquí, de acuerdo a mi humilde apreciación, es que surge el dilema de las expectativas. Y ¿qué son las expectativas?

En términos realmente sencillos las expectativas son todas aquellas cosas que uno espera que los demás puedan hacer para felicidad de uno. Esperamos que el amigo tenga comportamientos acordes con los de uno; esperamos que la pareja dé siempre las respuestas que pensamos que podía dar; esperamos que el gobierno haga las cosas que uno se imaginó que podía hacer; esperamos que nuestros hijos puedan ir a la Universidad a obtener el título con el que tanto soñamos; esperamos que ese novio, novia, esposa, esposo o amante cumpla con la promesa obvia implícita en la relación de amarnos para toda la vida; esperamos, incluso, que el Año Nuevo nos traiga  cosas maravillosas: dinero, salud, prosperidad, la pareja que anhelamos, el novio o novia que nunca tuvimos, el carro y la casa con los que soñamos, etc.

Una característica salta a la vista en estos ejemplos de las expectativas y es que se espera que los demás hagan cosas para cumplir con nuestros estándares de comportamientos, muy a pesar, y esto es muy importante, de que en la mayoría  de los casos desconocen que nosotros estamos esperando de ellos unos muy específicos indicadores de cumplimiento; es decir, en otras palabras, que la mayoría de las veces estas serias expectativas que pudieran ser fundamentales para nuestras vidas, ni siquiera son, al menos, negociadas con las otras partes, es más, en casi todos los casos, la otra parte desconoce qué es lo que se espera de ella. Se trata del propio Efecto Pigmalión y del Efecto Galatea en acción de lo cual, por limitaciones de tiempo y espacio, no abundaremos en este artículo.

Me interesa resaltar entonces el efecto que tiene el incumplimiento de las expectativas. Lo haré con un aprendizaje inesperado que tuve mientras esperaba en un consultorio médico mi turno para ser atendido. Allí me puse a revisar unas de esas revistas rosa que generalmente colocan en las salas de espera para lograr el desestresamiento de los pacientes. Hojeando despreocupadamente la revista me encontré con una entrevista que le hacían al controvertido y aparentemente nimio y frugal Walter Mercado.

“- ¿Ha tenido usted muchas decepciones en su vida”, fue la pregunta directa de la periodista. La respuesta no pudo ser más directa y contundente cuando WM le respondió:

“- No, yo nunca he tenido decepciones en la vida, porque es que resulta que mis expectativas siempre han estado puestas en mí mismo y no en los demás. Se decepciona el que tiene sus expectativas afuera y no dentro de uno como debe ser.”

 La conclusión no puede ser más clara: el efecto de las expectativas incumplidas es la decepción, la cual se puede manifestar en emociones tales como la rabia, la frustración, la ira y hasta se pueden convertir en estados de ánimo en los que predomina el rencor y la resignación.

Como quiera que una gran cantidad de decepciones ocurren en el espacio de la relación de pareja, tanto por la fuerza de la cantidad, como por la frecuencia de su ocurrencia, por culpa de las interpretaciones que se hacen de las expectativas, Fritz Perls, el psicoanalista que le daría un aporte importantísimo a la Terapia Gestáltica, enuncia su muy conocida Oración Gestáltica:



ORACIÓN DE FRITZ PERLS

Yo soy yo
Tú eres tú.
Yo hago lo mío y
Tú haces lo tuyo
Yo no estoy en este mundo para satisfacer tus expectativas,
Ni tú para satisfacer las mías
Si nos encontramos por casualidad está bien
Si no, no hay nada que hacer.
Tú sigues siendo tú
Yo sigo siendo yo.

Esta es una manera muy perlsliana de entender la relación de pareja, dado su pasión por la vida independiente que lo lleva a rebelarse contra las ataduras   de la vida, incluso, de sus seres más queridos, si es que de esto se puede hablar en la vida de Perls.

Por supuesto que esta oración jamás podría funcionar como una declaración de amor, ya que a nadie enamora en un primer momento esta separación de bienes afectivos; pero si alguna importancia tiene, para entender la perversa danza de las expectativas, es que rescata el espacio suyo y específico que cada actor del acto amatorio debe tener, muy a pesar, de la entrega total que recomienda  la ortodoxia amorosa; espacio éste que muchas parejas pretenden rescatar después de muchos años de agotamiento y de desgaste de la relación existencial de pareja.

Pero si Perls es muy tajante y receloso por conservar el espacio que le permita ser, en cambio hay otros que declaran una entrega total, más parecida a las promesas de amantes iniciales, quienes después de prometer lo imposible mucho les cuesta a posteriori recoger tanto desprendimiento y, algunas veces, terminan pagando caro su altruismo romántico.

De modo que al pragmatismo gestáltico de Perls, le salió una contraparte que prodiga todo lo contrario y que se expresa de la siguiente forma:

CONTRAORACIÓN DE THICH NHAT HANH

Tú eres yo y yo soy tú
¿No es evidente que ambos inter-somos?
Tú cultivas la flor que hay en ti
Para que yo sea hermoso.
Yo transformo la basura que hay en mí
Para que no tengas que sufrir
Yo te apoyo
Y tú me apoyas
Yo estoy en este mundo para ofrecerte paz;
Tú estás en este mundo para darme alegría.

Si bien Perls pone el énfasis en la existencia de un tú y un yo bien marcado y delimitado, con unas expectativas bien negociadas y transaccionadas; Hanh, en cambio hace una espacie de mezclota en la relación afectiva, en el que el tú y el yo se funden creando un solo ser y en el que de alguna manera “todos somos uno”  "La primera enfatiza las diferencias e insinúa la idea de un yo y un tú que se hacen libres demarcando con claridad sus propias fronteras. La segunda pone de manifiesto lo interdependiente y el poder de las relaciones”.


Así las cosas, nos toca a nosotros mismos decidir qué haremos con nuestras relaciones  afectivas del tipo que sean, teniendo en Perls, en Hanh y en el mismo WM una referencia que nos puede indicar y hacer entender lo que nos pasa y por qué nos pasa, sin descartar que en el futuro pudiera existir una tercera oración que sea la combinación perfecta de las dos anteriores y que pudiera decir algo así como: “tú eres mía y yo soy tuyo mientras ambos decidamos que sea así: Cuando tú lo decidas te entrego tu vida y con ella se irá un pedazo de la mía; cuando yo lo decida me entregas la mía y con ella   me traeré únicamente lo mejor de lo vivido contigo. Al final, de haber final, ambos estaremos agradecidos por todo lo vivido. Yo te seguiré amando a pesar que no estés conmigo y sin importarme lo que tú decidas hacer con el amor que una vez te entregué.”

sábado, 25 de febrero de 2017

Mi encuentro con el portugués

Y uno que otro desencuentro!

El venezolano común jura que habla portugués, mucho más aún si es caraqueño. En cualquier conversación es común escuchar  algún giro idiomático de los lusitanos. Ellos (nosotros) creen que al sufijar alguna palabra del español con la terminación eiro, iño (inho) ya están sobrados hablando portugués. Por eso es común escuchar en algún abasto o panadería llamar la atención del dependiente con un “Meira, panadeiro, dame un cafesiño”. Como el portuguès le despacha lo que pidió, el criollo cree que se la está devorando con ese idioma.

Como caraqueño reencauchado que soy, no me salvé de esa realidad, afectado por haber pasado la adolescencia en un sector del centro de Caracas que estaba repleto de portugueses, pero también de españoles en todas sus denominaciones y de italianos; todos venidos al país escapando de las guerras que en Europa eran muy comunes hasta no hace mucho.

Lo cierto del caso es que no escapé a la influencia de los lusitanos y, en ese sentido, yo también andaba por la vida hablando portugués; al igual que los portugueses de los programas cómicos de televisión, esos que hasta cuñas hacen, en el entendido, también, que están hablando portugués perfectamente, hasta con el acento, chico!

Con esa suficiencia en el idioma he ido varias veces a Brasil, a La Línea, o sea, y allí me he hecho entender perfectamente por los brasileños. Allá me han comprendido sin dudas cada vez que he requerido de “caipirinha, un champuciño, un pantalonciño, una cerveciña, y hasta rebajiñas” les he pedido, solo que con esta última palabra los tipos dejan de comprender, soltando de inmediato un “Eu nao entendo nao”. Sí, porque los carajos cuando niegan algo, lo ratifican inmediatamente “não entendo não”. Doble  negación. En castellano, luego lo supe, es como una especie de “no entiendo un coño”.

Así que por cosas del destino, hará unos tres meses que mi mujer, experta en conseguirme ocupaciones, me inscribió en un Curso de Portugués Básico, lo que despertó en mi cierta molestia; primero, porque … por qué ella me va a estar buscando nuevas ocupaciones inconsultamente y segundo y tal vez lo principal, por qué se presenta con un curso  de un nivel básico, para mi que he hecho del Portugués mi segunda lengua desde hace más de 40 años. Qué falta de respeto es esa?

Total que, no obstante la molestia, accedí a asistir al curso, más por curiosidad de lo que me podrían enseñar si ya todo lo sabía, que por el propio interés de sistematizar el aprendizaje de la lengua.

Así las cosas me presenté en mi aula de clases el día y fecha de mi inscripción, ya que venía retardado. La profesora muy dignamente se presentó y me hizo las primeras indagaciones acerca de mis competencias en el idioma. Enseguida comprendió que yo representaba una seria amenaza para sus aspiraciones de seguir facilitando el curso; no obstante me invitó a llenar una planilla como parte de la formalidad del curso. Ella, con la planilla en sus manos, me iba haciendo las preguntas:

-Nome!
-Nome?
-Sí. Qual é o seu nome?
-Esa palabra no me la aprendí, justifiqué.
-Le pregunto por su nombre, caballero!
-Ah ok. Yo me llamo Héctor.
-Heitor. En esta aula y a partir de este momento usted se llama Heitor.
-Ok. Obrigada.
-Sobrenome!
- Que le diga mi sobre nombre? Apenas conociéndonos y usted pretende que le diga mi apodo? No, lo siento. Eso es sólo para mis amigos!
- Faz favor! senhor Heitor, le estoy preguntando por su apellido, me respondió la profe conteniendo la risa.
-Ah ok, me hubiera preguntado por mi apelido!
-No, seu Heitor, porque si le pregunto por su apelido, entonces sí le estaría preguntando por su apodo!
Qué buena vaina! Ya la cosa no me estaba gustando mucho, ya que se me estaban viendo las costuras del  portugués que me enseñó Arlindo Gouveia en el abasto del edificio Mapal.
- Ok, mi sobrenome es Acosta.
-Endereço!
-Bueno, a mi me gusta mucho la vinagreta al ajillo, respondí ahora sí lleno de la seguridad que causa la sabiduría.
-kkkkkkkk kkkkkk señor Heitor, se trata de su dirección, no de su aderezo favorito.
Rodé, rodé feo, comenzaba a pensar con preocupación y ya con un sudorcito frío que me corría por la espalda.

Una vez dada mi dirección, la profesora, quien por razones obvias, ya lucía más relajada que al principio, me invitó a hacer una pequeña traducción, solo para demostrarse que debía colocarme en el curso que está antes del Básico, pensaba yo.

-Aquí va la oración,  seu Heitor:
“Lucy bate-papo com Vadinho enquanto desfrutam extasiados de tira-gostos”

Esta señora se está poniendo erótica, fue la impresión que me dio. Cómo me va a poner a traducir un párrafo tan íntimo, porque donde un venezolano ve la palabra papo con el verbo tirar, más el adjetivo extasiados allí tiene que haber gozadeira.

-Qué pena con usted, ciudadana profesora, pero ese párrafo es demasiado íntimo para que así, sin ninguna confianza, entremos en esos terrenos!

-Aún así, senhor Heitor, lo invito a sobre ponerse a la pena e intente hacer la traducción. Se trata de cuestiones meramente académicas, acotó la profe con una sonrisa a lo Mona Lisa.

-Bueno, que conste que es porque usted insiste. Allí lo que dice es que Lucy le está meneando aquello a Vadinho y que ambos se sienten a gusto y extasiados haciendo el amor. Está bien?

-kkkkkkkkk kkkkkkk kkkkk no, seu Heitor, kkkkk kkkk, allí no dice eso, dijo la profesora ahora sí destornillándose de las risas.

-Allí dice literalmente “Lucy conversa con Vadinho mientras extasiados disfrutan de unos bocadillos”.

Luego de esta espantosa experiencia (lo que es espantoso para mí, para los portugueses es maravilloso) entiendo lo que muchos portu-parlantes resumen en la expresión “mucha gente cree que el portugués es pollito deshuesado”, ya que con solo una pocas preguntas básicas, la profesora pasó la escoba conmigo (para los portugueses escoba es igual a vassoura). Y no dejan de tener razón, ya que como una basura (aunque basura para ellos es lixo) se siente uno luego de semejante paliza, independientemente que para ellos paliza equivale a una sova.

Así que en lo sucesivo habrá que tener más aprecio por ese idioma, no le vaya a pasar como a un amigo  quien se hizo novio de una brasilera, la que en una oportunidad, después de pasar una semana sin verlo, le expresó telefónicamente  “a minha  cabeça  doe de tanta pinga”. Bueno, mal traducido era para alarmarse, pero lo que la chica intentaba decirle era que le dolía la cabeza de tanto aguardiente.

De ahora en adelante voy a tener más atención y respeto por el idioma portugués, evitando hacer el ridículo ante los conocedores de la “lengua de Camões”. Por cierto, esa tilde sinuosa (~) que se observa encima de la õ en Camões, se conoce con el nombre de virgulilla, (en ningún caso se debe  confundir con nuestra  verguilla), y se usa  para nasalizar las vocales; así que si usted quiere hablar bien, comience por conseguirse una pinza de ropa y apriete  bien esa nariz al momento de pronunciarla… o sea.


domingo, 8 de enero de 2017

El whatsapp me va a volver loco!


Le estoy dando vuelta a la idea de renunciar a todas las redes sociales, comenzando por el whatsapp, ya que la proliferación de fotos, videos y audios me mantienen conectado al cargador, como enfermo terminal a los resucitadores, de manera que de amanecer el celular totalmente cargado a las 8 de la mañana, llegada las 10 am debo andar buscando con urgencia una conexión segura con la vida.


Por otro lado, la popularización de cadenas ya no es monopolio exclusivo del gobierno, ya que de 300 mensajes que recibo diariamente, cerca de 290 son cadenas, es decir mensajes impersonales que en su mayoría me terminan dando lomo, como decían en Ciudad Bolívar. Sin embargo, mi curiosidad es superior!

Ahora bien, de esos 290 mensajes, cerca de 260 son exhortaciones divinas que demandan la obligación en que estoy de continuarla so pena de pagar con creces en caso que me negase, lo que redundaría en una potencial caída en la ruina, pasando por la nada agradable posibilidad de no lograr una erección en los siguientes 500 intentos de penetración, por lo que debo correr en los próximos 60 segundos a reenviar los mensajes a 250 amigos, incluyendo a quien me lo mandó, porque si no se arrecha ya que queda entendido que si no se lo mando, es porque no lo considero mi amigo. Qué peo!

Pero el otro peo es que, como si no tuviéramos suficiente con la agobiante  realidad diaria, entonces vienen los mensajes contando desgracias ajenas: derrumbes, inundaciones y cataclismos ahí, justo al lado de donde uno vive, así haya ocurrido hace 10 años en Tailandia o India, tierras en las que pasa cualquier vaina. Te lo detallan con nombre y apellido, cédulas de identidad y números telefónicos, así que si no lo pasas es porque naciste sin corazón en el pecho. Bueno .. entonces yo no tengo la culpa de ser así!

Otros te prometen fantasiosas riquezas súbitas en sólo cuatro días y hasta te dicen que “en las próximas cuatro horas de ser reenviado comenzarás a ver cambios en tu vida económica”. Una cuota inicial, pues! Y entonces tratan de convencerte diciéndote que la vaina funciona porque viene de la China. Como si los chinos fueran a mantener a 1300 millones de chinitos a punta de bolsas enigmáticas de dinero recirculando por toda Asia!


Cuando finalmente me llega algo bueno, tal vez relacionado con un buen cuerpo de alguna siliconada garota, termino cayendo por inocente ¡otra vez! cuando al darle zoom para vacilármela con ganas en 3D, aparece el negro Manguera de whatsapp con su desproporcionado equipamiento fálico.


Sólo me resta decirles que este mensaje no tienen que reenviarlo, porque al igual que con los anteriores, si lo pasas o no lo pasas, pues no va a suceder un coño!

En cualquier momento me voy pal carajo de verdad verdad!

viernes, 25 de noviembre de 2016

6D: Una pela inmerecida!


Generalmente y en razón a la justicia, todas las acciones mal hechas, aquellas que se desvían de lo socialmente correcto, deben merecer castigos proporcionales al tamaño del perjuicio causado y dirigido directamente al malhechor.

Así, cuando un esposo se pasa de listo y no hace lo correcto, la esposa lo castiga suspendiéndole las salidas o dándole menos ración de aquello que más le gusta, o simplemente racionándosela. Lo importante de este castigo es que guarda una proporcionalidad uno a uno con la pena causada. Pasa en la vida!

En la política, cuando un funcionario público del tipo alcalde, diputado, gobernador o Presidente de la República, no lo hace bien, el pueblo tiene dos opciones: una, le aplica un Referéndum Revocatorio para sacarlo de ahí, o dos, espera que se le cumpla el mandato y en las nuevas elecciones no vota por él. Lo revoca, lo bota, lo castiga votando por su rival. Aplica el llamado voto castigo. Es decir, e insisto, es castigado el funcionario que no cumplió con las expectativas de sus electores.

De esta manera si un Gobernador la caga, el gran votante, como puede ser el caso del año 2017, espera que se produzcan las elecciones y no vota por él; aunque el castigo, generalmente en política, viene precedido por un gran malestar que es fácilmente observable en las redes sociales. En este sentido si el Gobernador lo hizo mal, a la siguiente elección no lo reeligen. Del mismo modo si se trata de Alcalde, de un diputado o del mismísimo Presidente. Va pa´fuera, va  fuera del aire!

Ahora cuando el funcionario es un Ministro o cualquier otro ocupante de un cargo de los llamados de libre nombramiento y remoción, entonces la presión social es la encargada de informarle a su jefe que ese ministro, según sea el caso, está meando fuera del perol. También debe ir fuera del aire!

Ahora bien, el caso que nos ocupa es totalmente atípico, ya que a una serie de funcionarios o servidores públicos, que lo venían haciendo bien; que iban a su trabajo todos los días, porque los veíamos semanalmente en televisión; que trabajaban en función de brindar al gran elector la mayor suma de felicidad posible; que se batían semanalmente en duelos con unos adversarios que negaban cualquier posibilidad al beneficio social; que no fallaron ni una sola vez a su trabajo y que finalmente, estaban cumpliendo con el propósito para el cual fueron seleccionados, fueron inmiscericordemente castigados, les dieron una pela, o sea.

En este caso el elector castigó e incluso, se auto-castigó, al no solamente apreciar o valorar el trabajo que en su pro estaban realizando aquellos servidores públicos, diputados para más señas, porque al negarles el voto favorecieron a otros que no guardarían ningún tipo de lealtad para con ellos (los electores castigadores).

Por qué inmerecida pela? Primero porque los diputados estaban haciendo correctamente su trabajo: legislaban para ese pueblo, aprobaban créditos adicionales que complementaban las necesidades no planificadas y las regiones estaban siendo atendidas por los legisladores del patio. Además de ello, tenían un inmaculado récord de asistencia al trabajo.

Sólo en el último año del ejercicio de la pasada Asamblea Nacional se aprobaron en el parlamento 27 leyes y en cuanto a los presupuestariamente discutibles créditos adicionales, se presentaron y aprobaron con la mayoría que tenía el oficialismo, 162 solicitudes, por un monto cercano al billón de bolívares.

Pero lo que más llama la atención es que los ministerios que más recibieron recursos fueron aquellos que desarrollan la inversión social del gobierno, por lo tanto, estos recursos estaban dirigidos a las poblaciones más vulnerables.

En este sentido   los siguientes ministerios fueron los que más recursos recibieron: Ministerio de Pueblos Indígenas, Ministerio de Agricultura y Tierras, Ministerio de Energía Eléctrica, Ministerio de Ecosocialismo, Hábitat y Vivienda, Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, Ministerio de las Comunas, Ministerio del Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de los Sistemas Penitenciarios. Algunos de ellos llegaron hasta cuatriplicar el presupuesto asignado originalmente, lo cual pudiera hablar muy mal de los planificadores, pero muy bien de la Asamblea Nacional, ya que les enderezó el entuerto.

Si de comparación se tratara, hacer ese ejercicio entre los ocurrido en 2015 y lo que viene ocurriendo en 2016, sería un acto de holgazanería intelectual, ya que por donde se le mire no tiene comparación. Sin embargo podríamos decir que la primera ley que presentó la oposición en su nuevo rol de legislador, fue la Ley de Amnistía, la que de haber sido consentida por el TSJ, hubiese echado a la calle a todos los criminales que diezmaron a la población chavista durante las guarimbas de 2014 hacia abajo y los cuales se cuentan por centenas. La otra de las leyes estrellas que presentarían los opositores, sería la encargada de arrebatar sus viviendas al millón de personas que recibieron sus títulos de propiedad de 2015 para atrás.


En el futuro debemos aprender a identificar a quiénes debemos castigar con nuestro voto; pero, de no ser posible, entonces si no estamos completamente claros, debemos identificar a quiénes no debemos darle la pela, para no cometer el mismo error de los curas que en la misa castigan con sus sermones a los asistentes, en nombre de aquellos que no fueron al servicio ese día, es más.

domingo, 16 de octubre de 2016

La sabrosona transculturización del último trimestre


En mis tiempos de estudiante, mis profesores nunca me dijeron que la transculturización, aunque mala, pudiera resultar sabrosona. Siempre se apoyaron en el aspecto perverso de la misma, soslayando ese lado tan festivo que en nuestra cultura Caribe es tan fácil de aceptar, hasta el punto de  encontrar hinchas que la defiendan y hasta la promuevan.

Hay alguien que pueda dudar que la Oktoberfest es mala, por el solo hecho de venir de tierras lejanas? No, lo malo de esa celebración es que llegó tarde a mi vida, ya que de dos jarras de la espumosa no puedo pasar, sin tener que rendirle cuentas a la gastritis eritematosa. 
Pero si Eddy Córdova o Carlos López o Pitongo me hubiesen hablado de las bondades de esa festividad,  Octubre hubiese sido un mes de plena celebración pagana; aunque hablando de pagar, seguramente serían otros los que pagarían las cervezas, ya que no obstante lo baratas que eran en los 70s, la beca de un estudiante no alcanzaba para excesos. 

Rumba transculturizada en El Hatillo
Sin embargo, siempre había algún ser misericordioso y solidario, quien con la franela más arriba del maruto, le gritara a uno “ven pa que te eches una”.  Es decir que a ausencia de transculturización, buenos fueron los gestos solidarios que se practicaron.

 Aunque a decir verdad, a pesar de no conocer el Oktoberfest, siempre estuvo a mano el Caravalfest, o la Semanasantafest, o el mismísimo Findesemanafest, que invariablemente se iniciaba cada 5 días de trabajo o estudio; aunque por un tiempo una nueva celebración surgiría en Maturín, producto de la iniciativa de Eddy Córdova al proponerse reconocer los méritos de sus amigos, naciendo de este modo el Juevesfest, o Donnerstagfest  o si lo prefiere Jeudifest ahora que habla francés.

Otra de las fiestas de las que nunca me hablaron, pero que, producto de la globalización que ha conllevado a la unicidad de gustos y patrones, hoy la tenemos entronizada en Venezuela, es la esperada y ya hasta familiar fiesta de Halloween.  . Cómo no se les ocurrió enseñarnos que ante el día de los Muertos que se celebra en Venezuela llorosamente en los cementerios, había  una fiesta de muertos y  brujas que se celebra en las discotecas, cervecerías y cualquier lugar ad hod,  en los que la gente se disfraza,  bebe sin parar y baila hasta que el cuerpo aguante?
En Plaza Altamira salen las brujas el 31/10

 En el momento que le recriminé a una sobrina la celebración de Halloween, me sentí doblemente ridículo cuando me respondió  "ah, no tío, yo no sé lo que significa, a mi o que me fascina es que es para bailar y pa gozá". 
Así que ... qué impacto puede tener esta transculturización tan sabrosa, si lo único que la gente hace es disfrazarse de bruja, loco o cualquier vaina que se le ocurra, vestirse de negro, alumbrarse con calabazas –qué calabaza un coño, con auyamas- y enyesarse en telas de araña?




Ah y caerse a palos hasta que salga el Sol, aunque para algunos la ingesta es de tal carácter que no vuelven a ver esa luz; pero eso sí, como en la conmemoración de los fieles difuntos, la parranda va a  parar, en algunos casos en los cementerios, cuando no en los mataderos, que pareciera lo mismo, pero nunca es igual. 


Este último trimestre del año es rico en transculturización, así que el cuarto  jueves del mes de Noviembre se hace presente la celebración de nuestro conocido Thanksgiven Day o Día de Acción de Gracias. Esa es una celebración muy propia de los gringos, pero que trasplantada en sus provincias adquiere connotaciones de celebración autóctona, porque si algo tiene el fenómeno de la transculturización es que nos hace sentir dueños de lo ajeno, en este caso los dueños originales no son se arrechan por eso, al contrario, les encanta ya que eso en algún momento pagará su rédito. 
"Puedes marchar en paz", le dice Obama al pavo lechoso!

El dia de Acción de Gracias comienza con el perdón de la vida de un pavo que le presentan al Pdte Obama, en este caso, para que lo espescueze. Ese acto de bondad es la oportunidad que tiene el Pdte para expresar su lado humano, suerte ésta con la que no corren libios, sirios, irakíes, palestinos, etc.

 Como quiera que sea, ya en Venezuela es común encontrar ese jueves gente por la calle deseándose  a happy thanksgiven day y celebrando, pavos de por medio, la anglosajona costumbre, la cual, en nuestro medio, se inicia con una misa especial que  celebran en nuestras transculturizadas iglesias; pero eso sí, a partir de ese momento es palo por ese hocico lo que viene.

Alegría, abundancia y tragos es lo que sobra el Thanksgiven Day!

Otra sabrosura de transculturización que me negaron mis ultrosos profesores!
Por último cierra Diciembre o el, ahora sí, criollísimo Bebiembre, y con él comienza el sufrimiento tanto para los perros que no encuentran donde meterse para que sus tímpanos puedan resistir los embates de los ruidosos fuegos artificiales, como por la interminable pelea porque al gordito bonachón que nos ha traído los regalos por décadas los 24,  no le cambien el nombre y con ello también el género. 
Ahora es Santa
  
Así que a nuestro tradicional San Nicolás le llegó también su dosis de transculturización, haciéndose costumbre cada vez más acendrada que a nuestro tradicional benefactor lo llamemos ahora Santa. Raro que en una sociedad tan machista aceptemos el cambio de sexo con facilidad, si no fuera porque en esta transformación también está presente, y muy presente, el elemento festivo materializado en el menesteroso alcohol en todas sus formas. 


Con Santa también se bebe parejo!





Hay quienes piensan que es la presencia de la festividad alcohólica la que ha impedido que nuestras protestas tengan resonancia, ya que hasta  los maestros mandan a los infantes tareas en las que deben representar a Santa. 

Como vemos, nos hemos paseado por un trimestre en el que la transculturización por ser tan sabrosona, no ha dejado huella, aparente, en nuestra idiosincracia criolla, tal vez porque hemos transitado por todas estas celebraciones con un candencioso y repetitivo hip hip hip..., es más!
  

jueves, 6 de octubre de 2016

A 40 años del crimen de Barbados aún late con fuerza el ..


“Pégate al agua, Felo, pégate al agua”

Esas palabras retumban en mi mente desde hace más de treinta años, justo  40, tal día como hoy. Todo este tiempo he tratado de imaginarme la escena, sus emociones, los pensamientos que en esas milésimas de segundos pasaron por las mentes de aquellos protagonistas.

Esas fueron las últimas palabras del copiloto de la aeronave de Cubana de Aviación que partía de Barbados aquel 06 de Octubre de 1976 con 73 personas a bordo, entre cuyos ocupantes marchaba triunfante el equipo de Esgrima de Cuba, el que iba cubierto del oro obtenido en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, para la gloria de sus familiares y del heroico e irreductible pueblo cubano.

Así le “ordenó” desesperadamente Angel Tomás Rodríguez, copiloto de la aeronave, al capitán y amigo de la infancia en Ranchuelo, Wilfredo “Felo” Pérez, al advertir el peligro de que la aeronave siniestrada por el impacto de dos bombas colocadas por dos terroristas que habían bajado en Barbados, aterrizara en una playa repleta de bañistas, lo que sin duda haría aún más despiadada la tragedia.

“Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, fueron las últimas palabras que se tragó el Mar Caribe de aquel héroe cuya muerte lo encontró al comando de un aparato que le no le tocaba pilotear aquel 6 de Octubre, pero que el destino lo dispuso así para acompañar a su  esposa y azafata del avión en su cumpleaños, en un viaje que jamás regresaría a la indómita Habana.

“Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, es el grito que día y noche desde hace 40 años retumba en los diálogos unísonos de las familias de los desaparecidos, en sus rezos, en sus plegarias,  invocando al cielo el regreso a la tierra que los vio nacer y la negación de aquella desgraciada hora en que cuatro desalmados, miserables y ruines asestaron ese duro golpe a los sentimientos de cientos y miles seres en todo el mundo.

Los daños colaterales, como eufemísticamente llaman a las consecuencias nefastas de un hecho macabro, son tan despiadados como el hecho mismo, ya que quienes quedan vivos, cuando logran sobrevivir, si es que a eso se le puede llamar vida, comienzan a sufrir de todo tipo de trastornos que hacen de su vida un infierno enrejado. La madre de Angel Tomás, aún hoy a sus 95 años y luego de 40 de suplicio, clama por el regreso de su hijo. “Dice su hija Adita que en su delirio, Angelina, mira al cielo y empieza a mascullar: Ángel Tomás, ven Ángel Tomás”. Así mismo, los padres de Carlos Leyva González, sablista y uno de Los Mártires de Barbados, nunca pudieron recuperarse de esa estrepitosa caída y murieron tempranamente a raíz del hecho. La hermana que le sobrevive describe que lo que les tocó sufrir:

“Ha pasado un cuarto de siglo, pero siempre estos días me ponen extremadamente mal —reconoce Maricela Leyva González, una de las hermanas de Carlos— me deprimo mucho, sobre todo cada vez que imagino la explosión del avión en el aire o escucho la interrumpida comunicación de los pilotos con la torre.
"Es el golpe más duro que ha recibido mi familia —prosigue con sombrío acento en la voz— Mi mamá quedó traumatizada para siempre; recuerdo que después no pudo seguir en su trabajo: afirmaba que veía a mi hermano en la puerta de la oficina, tal y como él acostumbraba a hacer cuando iba a verla allí. Finalmente mamá murió, con todo ese dolor por dentro, hace seis años... hizo una trombosis cerebral.
"Mi padre había muerto desde 1979, tres años después del sabotaje; sufrió un infarto masivo. Tampoco había logrado reponerse nunca. Recuerdo que antes del viaje a Venezuela, Carlos me pidió que me sentara sobre la maleta para cerrarla. Mi padre pasó cerca, se detuvo y le aconsejó dulcemente: Ten cuidado en todo el viaje Carlos Chicho (como él le decía), mira que el mundo está convulso y revuelto...
"Mi hermano le respondió que no se preocupara, que la muerte llega por sí misma en cualquier momento, sin uno buscarla. Y mi padre se quedó mirándolo así, de una manera muy triste, con una expresión extraña, como si se estuviera despidiéndose de él para siempre." (http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/crimen_barbados/art11.html

En casi todos los casos de atentados y desapariciones producidos por los avanzados, cual macabros egresados de la Escuela de la Américas, del tipo de Posada Carriles, Orlando Bosch, Hernán Ricardo y Freddy Lugo (autores de la voladura del avión), los “daños colaterales” son muy parecidos.

Recuerdo que en mi carrera universitaria tuve como compañero y amigo a Ibrahim Hernández, hermano de Luis Alberto Hernández, estudiante de Sociología de la UCV, quien fuera desaparecido por el gobierno de turno en el año 1972 y cuyo cuerpo aún en nuestros días se reclama. Ibrahim, dramáticamente afectado por este hecho, cuando estaba sumergido en sus pensamientos, cosa que hacia frecuentemente, dibujaba en sus cuadernos un triángulo equilátero al cual le faltaba un lado. Cuando una vez le pregunté qué significaba aquello, me expresó, sollozando, que ese lado que faltaba representaba lo que su hermano debía hacer en la vida, pero que en su ausencia, él, Ibrahim, estaba obligado a completarlo. 

En los cuadernos de Ibrahim se podían ver numerosos triángulos equiláteros. Tiempo después supe la lamentable noticia de la muerte de Ibrahim, quien nunca superó aquella pérdida, del mismo modo que no lo superó su madre, quien enajenó y murió al poco tiempo, más de tristeza que de otra enfermedad. Igual suerte corrió su padre. Total: una desaparición que causó la muerte de toda una familia.

Por eso, “Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, nos convoca a no olvidar en qué lado está la gente noble de corazón y de espíritu y a luchar porque cuando la justicia llegue, sus sacrificios no hayan sido en vano.

“Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, nos convoca a no olvidar que el mal existe y que puede estar y en efecto está, muy cerca de nosotros, que sólo falta que encuentre un pequeño resquicio abierto para que éste penetre con todo su poder para seguir causando desgracia en familias y pueblos enteros.

“Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, nos convoca a no tirar la toalla; pero por sobre todo, a no equivocar el camino y aliarnos con nuestros propios verdugos, olvidando los principios y valores con los que una vez comulgamos y que no tienen por qué ser traicionados por la desesperación del inmediatismo. Podemos renunciar a una opción, pero jamás a los principios que nos sustentan.

A 40 años del “Pégate al agua, Felo, pégate al agua”, honor y gloria para “Los Mártires de Barbados”, no hay sentidos pésame, conformidad, ni consuelo que valga; es sólo dolor lo que podemos sentir; pero dolor que transformado en fortalezas nos alumbra el camino que debemos recorrer para que nunca ocurra en nuestras tierras algo parecido. Ahí afuera, muy cerca de nosotros están los que lo intentarían nuevamente, mismos que reeditarían la política de desapariciones tan de moda en toda América en las décadas del “infierno democrático” pasado.

ANGEL PARA UN FINAL
Silvio Rodríguez

Cuentan que cuando un silencio 
aparecía entre dos 
era que pasaba un ángel 
que les robaba la voz. 
Y hubo tal silencio el día 
que nos tocaba olvidar 
que de tal suerte yo todavía 
no terminé de callar. 
Todo empezó en la sorpresa 
en un encuentro casual 
pero la noche es traviesa 
cuando se teje el azar 
sin querer se hace una ofrenda 
que pacta con el dolor 
o pasa un ángel 
se hace leyenda 
y se convierte en amor. 
Ahora comprendo 
cual era el ángel 
que entre nosotros pasó 
era el más terrible, el implacable 
el más feroz. 
Ahora comprendo en total 
este silencio mortal 
ángel que pasa 
besa y te abraza 
ángel para un 
final.