Obama:
¡Qué
empeño en borrarle el pasado a la Historia de América Latina!
Si hay alguien a quien
se le pudiera aplicar la manida expresión de igualación social, sería al
Presidente de los EEUU; así que sin titubeos, apenas al verlo se pudiera decir
“Obama es como tú”. Y es que cuando uno ve caminar a Obama, con ese tumbao a
lo Denzel Washington, recordad la
película Malcolm X, uno se convence que el tipo es como uno y que detrás de esa
sonrisa fácil, no puede esconderse nadie que no se merezca el Premio Nobel de
la Paz.
Al Presidente Chávez le
caía muy bien, tanto que hasta un libro le regaló y que si no es porque Santos
se le adelanta, hubiera sido capaz de llamarlo my best new friend. Por su parte, el Presidente Maduro dice que hay
dos Obama: uno simpático y bonachón y el otro que, por simpático, bonachón e
ingenuo, se deja engañar por los halcones del Pentágono y que por artimañas de
este organismo estrenaría el premio Nobel bombardeando a Irak.
Por eso Obama viene a
America, la latina, y trata de caer simpático al decir que compartimos la misma
historia, que nuestros pueblos fueron colonizados por unos desgraciados que por
mucho tiempo nos convirtieron en sus esclavos y que el God
bless América que cantan en el norte
es para todos los americanos.
Pero ese afán de Obama
en que no recordemos el pasado y que de
aquí en adelante que cuenten con un amigo, como le decía Simón al esposo de
Mercedes, nos pone a pensar en qué habrá en ese pasado que Obama no quiere que
sobre todo los jóvenes de este continente lo conozcan y que los menos jóvenes
que ya sabemos, lo olvidemos. Por ello su borrón
y cuenta nueva delata algo turbio cuando se le descubre reconociendo que “Tenemos capítulos oscuros en nuestra propia
historia”.
De cuáles capítulos oscuros estará hablando Obama?
Y por qué obstinarse en convencernos de lo innecesario que sería jurungar ese
pasado, al inmediatamente contraatacar,
diciendo “Podemos pasar mucho tiempo hablando
de injusticias pasadas y usar a EEUU como excusa cómoda de los problemas
políticos que pudieran suceder a nivel nacional, pero eso no va a aportar progreso, ni
hará que nuestros países sean más productivos y competitivos”.
Como al mejor cazador, a Obama
también se le fue la liebre, al revelar que en el pasado, común digo yo, hay capítulos oscuros, a pesar de él ser el primer presidente oscuro de esa
nación, lo que de rompe significa que no solo hemos compartido este presente
oscuro con los EEUU, sino que también
han existido injusticias pasadas, de las cuales, a decir de Obama, no vale la
pena hablar porque no aportan progreso.
Las consecuencias de su discurso ha
sido la génesis de una sospecha acerca de que algo grande está ocultando
nuestro hombre, lo que nos ha motivado a recovequear
en las hemerotecas virtuales, en busca del tesoro escondido que Obama no quiere
que sus nuevos panas latinos se enteren. Así que encontré en este andar algo
que nos pudiera servir de pista y que en suma medida explicaría el por qué
Obama fue a la Cumbre de Las Américas de Panamá 2015, a decretar el Fin de la
Historia.
En adelante haremos una cronología
de hechos con los que este cronista relaciona o asocia la ingeniosa salida de
Obama de desprenderle el Pasado a la Historia.
“La siguiente es una cronología de las
intervenciones y creación de bases militares que los EEUU han hecho en
distintos países de América Latina. Puesto así, año por año, da idea de la
magnitud de la política imperialista a través de la utilización de la fuerza
militar, no solo para anexar territorios sino también socios, cómplices a sus
planes de dominación.
La CIA cocina un golpe de Estado contra
el presidente electo de Ecuador J. M Velazco Ibarra, quien se había demostrado
demasiado amistoso con Cuba.
Un golpe de Estado instigado y
organizado por Estados Unidos derroca al gobierno electo del Presidente
Salvador Allende en Chile, y se instala en el poder el General Augusto Pinochet
quien encabeza una cruenta y larga tiranía.
La CIA avanza en la organización de los
"contras" en Nicaragua. Habían comenzado el año anterior con un grupo
de 60 antiguos guardias de Somoza. Cuatro años después llegarían a agruparse en
la "contra" casi 12 mil ex guardias. De los 48 jefes militares más
importantes de la "contra", 46 habían sido oficiales de la Guardia
Nacional. Estados Unidos también avanzó en la guerra económica contra Nicaragua
y en las presiones ejercidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial.
El general Omar Torrijos, presidente de
Panamá, muere en un accidente aéreo. Desde entonces ha existido la sospecha de
que la CIA tuvo que ver con el desastre, debido al nacionalismo patriótico de
Torrijos y a las relaciones amistosas que su gobierno sostenía con Cuba.
Del año 2002 a esta parte han sido
muchos los intentos de golpes de estado, secesiones, paros patronales, paros
petroleros, embargos económicos, etc.,
en países como Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina, El Salvador, Paraguay, Honduras,
Venezuela y más recientemente en Brasil, algunos de los cuales han sido
materializados y logrado el derrocamiento del Presidente legítimamente electo,
como ocurrió con Zelaya y Lugo.
Así, cuando a Obama lo atacaron los
presidentes latinoamericanos en Panamá 2015, no hizo otra cosa que acudir al
expediente del Touch and go (tuchangó, en la jerga secretarial
precomputadoras), es decir de echarle tipex al pasado, argumentando que "No
estoy interesado en iniciar batallas que comenzaron antes de que yo
naciera, en cambio podemos seguir haciendo avances, y comenzar progresos
con cooperación, con respeto y equidad".
Si se borrara la Historia de las
intervenciones de EEUU de antes de que Obama naciera, nos vamos a quedar con un
largo rosario de intervenciones militares y de intervenciones subrepticias en
América Latina que supera con creces la treintena de oportunidades. Será que de
esas Obama tampoco está interesado en hablar?
Sin embargo, el peso del pasado es a
veces de tal magnitud que ni siquiera vale el esfuerzo negarlo, porque el mismo
es demasiado abrumador. Eso fue lo que sucedió cuando Obama visitó Guatemala en
el año 2010, viéndose en la obligación de pedir perdón en nombre de los EEUU,
al recordar la espeluznante historia de horror que vivió la nación
centroamericana entre los años 1946 y 1948, cuando una parte de su población
constituída por indígenas, soldados, niños, prostitutas y reclusos, fueron
tomados sin que medie un acta de consentimiento, para fungir como conejillos de
indias, en un experimento en el que les inyectaban el virus de la sífilis, todo
ello con el conocimiento y beneplácito del gobierno norteamericano, cuyos
doctores administraban los microbios comunicando a sus conejos la alentadora frase “This
is good for you”.
Esta es la historia:
Guatemala,
el campo de pruebas de los laboratorios de Estados Unidos
El primer objetivo era, supuestamente, encontrar un país pobre, sin instituciones y sin
servicios de salud, donde un señor con acento estadounidense,
bata blanca y estetoscopio al cuello pudiera trabajar con libertad haciendo
creer a todos que había llegado para curar. Eran los años 40 y el lugar ideal
era Guatemala.
Después, poco a poco, se fue eligiendo a
las prostitutas, preferentemente con muchos clientes y pocos escrúpulos.
Después se escogió a soldados, pobres, huérfanos, locos, indígenas... y así
cientos y cientos de personas víctimas de un experimento salido de los
laboratorios de Estados Unidos, pero para ser probado entre los miserables de
Guatemala.
En total, tal y como se conoció fueron
1.300 infectados entre 1946 y 1948 en un masivo experimento detrás del que
estaban la Secretaría de Salud del gobierno de EEUU y el siniestro doctor John Cutler, famoso también
en Alabama por haber utilizado como 'conejillos de indias' a cientos de negros
en el llamado experimento 'Tuskegee' en el que fallecieron más de un centenar
de personas.
(…)"Inicialmente
se utilizó a prostitutas para que extendieran la enfermedad pero como no
funcionó bien, se recurrió a los soldados y niños de un
orfanato de la
capital a los que se les inoculaba en los testículos con un pequeño raspado,
que luego se ponía en contacto con secreciones sifilíticas".
Lo que tampoco sabían los guatemaltecos
es que detrás de este proyecto estaba John C.Cutler (1915-2003) jefe del programa de enfermedades venéreas del
Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos y, años después, uno de los cerebros
del conocido caso 'Tuskegee', uno de los episodios más funestos de la historia
de la medicina.
Este gigantesco experimento clínico, que
fue dirigido por el Servicio de Salud Pública desde 1930, engañó a cientos de
hombres negros, pobres y analfabetos de Alabama que, sin saberlo, sirvieron
durante años para estudiar los daños que la sífilis les iba causando.
La práctica se mantuvo hasta que en 1972 un colaborador filtró la información a un
periodista. Habían fallecido 28 hombres de sífilis y otras 100 personas
más por complicaciones relacionadas. El escándalo llegó al Congreso quien logró
una indemnización millonaria para esposas, viudas y niños y hasta Cutler pudo
ver, seis años antes de su muerte en 2003 como el presidente Bill Clinton pidió
perdón públicamente por aquella aberración.
De 88 años y de muerte natural murió el sanguinario doctor Cutler;
mientras Héctor Bardales, quien fue inoculado con el virus de la sífilis a la
edad de 19 años, hoy ve pasar la película de su vida llena de facturas médicas,
dolores de todo tipo y pérdida de la memoria, además de la infección
transmitida a su esposa e hijos para siempre.
Por ello su lamento no cesa casi 70 años después:
"Lo que nunca se
me olvidará es ese hombre vestido de blanco que me volvía a repetir 'this is
good for you', 'this is good for you'".
Si algo sabe Obama es que la incomprensión del presente, nace
del desconocimiento del pasado, ya que un pasado tan oscuro que se vuelve
invisible, jamás permitirá comprender lo que ocurre en el presente, ya que le
robará a la ecuación de la Historia el referente indispensable para entender lo
que nos pasa. Napoleón Bonaparte
legaría para la humanidad el dictamen “Aquel
que no conoce su historia está condenado
a repetirla”
¿Estará la América Latina dispuesta a repetir la
historia narrada en esta crónica y que Obama está empecinado en no recordarla?









